Rezar más. Mis brazos están...

Llenos de Rosas!

Primera visita de Nuestra Señora18 de junio de 1970

Verónica Nuestra Señora le habló a Verónica en una locución y dijo:

Nuestra Señora—“Mis lágrimas caen sobre tí [En este momento Verónica rompió en llanto].

“Orad, hijos Míos. Se perderán tantas almas. Es porque os amo que vengo. Tendrás que sufrir, hija Mía. Llorad conmigo, hija Mía, porque Yo nunca he dejado de llorar. [Verónica continúa llorando].

“Rezad; rezad siempre, porque hay tantas almas que serán perdidas. He venido a salvaros. ¡Regresad! ¡Regresad! Tantas almas serán perdidas. ¡Escuchadme! ¡Rezad, por favor rezad¡ Hay esperanza con la oración.

“La oscuridad se hace más profunda. Yo llevo la luz... Mucho que sufrir. ¡Escuchadme! [Nuestra Señora llora amargamente].

“¡Rezad! ¡Rezad! ¡Rezad! Amadlo. Amad a Mi Hijo; ¡No odiéis a Mi Hijo!”

Entonces Nuestra Señora le pidió a Verónica que repitiera el mensaje poético dado a ella por Santa Teresita en 1969:

Todos los corazones deben ascender en verdadera súplica Para evitar el triste destino de la devastación divina.
Querida Santa Madre, nuestra Madre de amor,
Nos implora que pongamos atención a estas palabras celestiales terribles:
Su Corazón está roto por la rendición descuidada
De demasiadas almas que no tratan de recordar
Al Padre, al Hijo, el Espíritu de vida,
Golpear en el corazón con la daga humana
De odio, codicia, avaricia, vanidad –
¡Todo indicación que el pecado es locura!
Qué más debemos hacer sino poner la carga completa
De salvar almas sobre los pocos que son valientes,
Que se erguirán y pelearán por la gloria del Cielo,
¡Y que se encontrarán con el Papa Pablo al final de la historia de la vida!

Nuestra Señora—“Todos tienen que preocuparse... No hay suficientes que se preocupan. ¡Tantos se perderán! ¡Os amo, hijos Míos. Os amo, hijos Míos. Vendré pronto.”

Hablando del Rosario, Nuestra Señora dijo:

Nuestra Señora—“Estas son las perlas del Cielo, perlas de oración. Estas son Mis perlas de oración al Cielo.

“Yo soy vuestra Madre de amor. Bendito el que extiende su amor a su prójimo y Me entrega su corazón.

“Os amo a todos, hijos Míos; pero debéis rezar más. Os amo a todos, hijos Míos. Mis brazos están llenos de rosas.

“Mi Corazón está triste. Mi Rosario ha sido descartado en muchos lugares, y desatendido aquí.”

Nuestra Señora no se apareció, porque Sus solitudes y directivas dadas a Verónica para el clero fueron ignoradas. Si sólo una, tan sólo una de las solicitudes hubiese sido atendida... pero nadie escuchó.

Verónica sólo sirvió como el mensajero y la intermediaria entre los mensajes de Nuestra Señora, en obediencia como de niño hacia Nuestra Señora.


10 de junio de 1970 Locución de Nuestra Señora a Verónica:

“Ten paciencia. Tenemos mucho trabajo que hacer. Tu trabajo tan sólo comienza.”

20 de junio de 1970 Locución de Nuestra Señora a Verónica:

“Deben decirse muchos Rosarios. Deben mantenerse vigilias los días festivos en la Basílica. La primera vigilia será el 1 de julio de 1970 a las 9 p.m. [Esta es la Fiesta de la Sangre Preciosímima de Jesús y la víspera de la Fiesta de la Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel.]

“Deben llevarse candelas en todas las vigilias, que han de ser encendidas a las doce para anunciar el nuevo día de la Fiesta. A medida que son encedidas las candelas, debe repetirse esta invocación:

María, Luz del Mundo, ¡ruega por nosotros!
Nuestra Señora de las Rosas, ¡ruega por nosotros!
María, Auxilio de Madres, ¡ruega por nosotros!


21 de junio de 1970 Palabras de Jesús a Verónica durante la Santa Comunión:

“La penitencia del mundo será pesada.”

FIN