Alejaos de vuestras...

Diversiones Satánicas!

Víspera de Nuestra Señora del Monte CarmeloJulio 15, 1970

Nuestra Señora—“Rezad por Mis sacerdotes. Ellos son guiados a las tinieblas.

“Muchos corazones están endurecidos a la verdad. Existe la salvación con la oración. Muchos serán sacrificados en el sumergimiento. Llevad vuestra cruz, hijos Míos. Todos los corazones deben ser elevados al Cielo en oración.

“La luz arde muy baja. Satanás buscará extinguir esta luz.

“El hombre se ha vuelto arrogante, olvidándose de su Dios. Muchos de Mis dedicados han perdido su camino.

“Madres, vigilad y proteged a vuestros hijos con oración, porque ellos son las víctimas del mal.


EVITAD TODA FORMA DE ENTRETENIMIENTO

“Debéis evitar toda forma de entretenimiento, porque ellas han sido promovidas para la destrucción de vuestra alma.

“Mi Hijo todavía emana Su sangre por los pecados del mundo. El corazón de una Madre se rompe. El acepta Su sufrimiento, hijos Míos, porque El os ama.

“Alejaos de vuestras diversiones satánicas, ¡antes que sea muy tarde! Los placeres os ciegan de la verdad y os colocan por el camino ancho, lejos de Mi Hijo.

“Las puertas del infierno están bien abiertas. Salvad vuestras almas y las de aquellas que amáis. Sólo la oración puede salvaros.

“La luz arde muy baja. Abrid vuestros corazones al Espíritu Santo. Sed guiados por la luz. Sin Mi Hijo estáis perdidos. Escucho el llanto triste de la paloma. Tantas almas serán perdidas.”

[En 1969 Verónica tuvo una visión de un dragón grande que estaba de pie sobre sus dos patas traseras; estaba sacudiendo sus dos patas frontales, como manos. Y a su derecha apareció una bella paloma blanca, volando sin temor hacia la cara del dragón monstruoso. Esta pequeña paloma fiel continuó repetidamente volando hacia la cara de este peligro].

“Nuestro Reino está a tan sólo una dormida de distancia. Llevad la realidad de ésto a Mis hijos. Vuestro mundo aquí es sólo temporal.

“No difaméis el Santuario de Mi Hijo. Visitad a menudo a Mi Hijo porque El os protegerá contra las tinieblas.

“El águila está desplumanda. No se elevará más.”

Verónica tuvo una visión de un águila que estaba estirada cuan larga sobre su abdomen, con su cabeza colgando débilmente hacia un lado, luchando por levantarse. Sus plumas estaban a todo su alrededor, desplumadas. Había tres criaturas a su lado. Dos de ellas dejaban su forma subyugada. Estas dos tenían las formas de un dragón y de una lagartija. La lagartija tenía una lengua inusualmente larga. Había otra criatura, la tercera, que parecía un oso, que todavía le pagaba al águila caída.

Nuestra Señora—“No os avergonzéis de la cruz de Mi Hijo. ¿Por qué escondéis Su cruz? Oscuridad cubre a Mi Iglesia. Mi Hijo está dolido. Regresad a Mi Hijo. Satanás camina la tierra. El abismo está abierto. He venido a salvaros.”

Verónica—Veo tantas almas que bajan. No veo a muchas que suben.


VISION DEL INFIERNO

Verónica vió las formas de muchos seres que eran succionados hacia abajo, dentro de un gran precipicio abierto, el foso sin fondo, el abismo. La mirada de un terror mortal, de angustia sobresaltada, y desesperación desgarraron su corazón; y ella trató de asir desesperadamente a estas pobres almas, que parecían haber perdido todo equilibrio a medida que se tiraban hacia adelante y hacia atrás, pero bajaban más rápido. Dentro de la vista de Verónica, sólo los contados con una mano subían. Ella se sintió muy enferma con esta escena, habiendo reconocido a rostros jóvenes conocidos entre ellas. Era simplemente el rompimiento del corazón en ese momento, pero el Cielo escogió hacer que se olvidara de su identidad después que hubiese pasado la visión.

Nuestra Señora—“A pesar que os quedéis sólos, perserverad, hijos Míos, hasta el final, y el Rieno del Cielo será vuestro.

“No peleéis entre vosotros. Simplemente orad, porque todos sois hermanos. Satanás busca separaros, hijos Míos, con discordia. No atendáis a su plan diabólico que os ciega hacia la verdad. Sacrificad vuestro orgullo, vuestra avaricia, vuestra codicia. Sed humildes de corazón, porque sólo como niños pequeños podréis entrar al Reino.

“Los honores mundanos tienen como compañero al pesar. Almacenad vuestros tesoros en el Cielo. Mi Rosario retendrá la oscuridad.

“Mi Corazón está contrito con pesar por la caída de Mis dedicados.

“Los padres de familia deben proteger las almas de los niños y deben traerlas a Mi Hijo. Sed guiados por el Espíritu Santo y siempre mantened vuestros Rosarios en vuestras manos.

“Ved las visiones del infierno que son enviadas ante vosotros. Clamad por la justicia de Dios.”

FIN