Muchos para crear herejía...

Satanás en la Iglesia

Víspera de la Asunción de Nuestra Señora—14 agosto, 1970

Nuestra Señora—“Esta debería ser una ocasión sumamente feliz, hijos Míos, pero vemos hacia abajo y vemos a miles de inocentes que son masacrados. Lloramos lágrimas de angustia. ¡El Padre exige castigo!

“Suplicamos penitencia y reparación de todos vosotros. Todos los corazones amorosos deben soportar la carga de esta pena, para rezar por aquellos que están perdidos en el camino hacia la perdición, que perderán para siempre el Cielo. Rezad, hijos Míos. Nunca ceséis en vuestras oraciones porque muchos están al borde de la eternidad por el camino de la condenación eterna.

“No destruiréis una creación del Altísimo. ¡Arrepentíos! ¡Arrepentíos ahora que todavía hay tiempo!

“Mira, hija Mía, el castigo que ha de ser. El Castigo será medido según la medición de la naturaleza extensamente infestada con el pecado del hombre y su negligencia de todas las admoniciones urgentes y solicitudes de una reparación inmediata.

“Mira, hija Mía.“

Verónica—Ví a hombres, mujeres y niños, todos corriendo en pánico por un camino, huyendo en horror de alguna devastación. Era muy evidente en los rostros petrificados, el miedo y el susto de las personas que huían a pie. Las mujeres halaban a los niños con ellas, no pudiendo mantener el paso ligero. Huyendo, huyendo. ¡Resguardando los rostros de los niños de una visión tan horrible!

A lo largo del camino ví cuerpos ennegrecidos, cuerpos quemados! Yo grité, “¡No! ¡No! ¡Sálvanos, Madre de Dios! ¡Por favor sálvanos!”

Tuve naúsea, me enfermé del estómago... la vista era tan horrible.

Nuestra Señora—“Mi voz clama una súplica constante de Madre para que ahora hagáis sacrificios y expiación, porque vendrá el tiempo en que ésto se os negará. Visitad a menudo a Mi Hijo, porque El está sólo.”

En este momento, Jesús, María y José y Santa Teresita se aparecieron a Verónica. Jesús y María estaban vestidos de blanco, José en una túnica color tostado, Teresita en marrón carmelita con una capa blanca. Santa Teresita vió hacia abajo y clamó:

Santa Teresita—“Mi ropa- ¿qué le hacen a mi ropa?”

[Fue el cambio que vió en los hábitos de las monjas lo que la disgustó. Las monjas que usan estos nuevos hábitos son muy desaprobadas por el Cielo; son descritas como “vocaciones de medio-corazón”, con vanidad y mucha atadura mundana.]

Nuestra Señora—“Contruid una pared, hijos Míos, una pared de oración para protegeros de la contaminación. Usad Mi Rosario. Nunca dejad que se aleje de vuestras manos. Satanás buscará descartar esta cadena. Es la cadena hacia la salvación. Es vuestro eslabón hacia el Reino.


ORACION A SAN JOSE

“Ha sido olvidado San José. Amadlo. Rezadle a San José, porque él os guiará por el camino.

“El enemigo está dentro de la santa Iglesia. Satanás encontrará a muchos para crear herejía, con la pérdida de la verdadera Fe. Resistid el cuchillo que busca cortar a la santa Iglesia en dos, porque Mi Corazón Inmaculado triunfará sobre todo mal. La contienda actual es tan sólo un síntoma de la enfermedad implícita, la pÉrdida del alma. La oración es vuestro faro en el mundo oscuro.

“Os digo tristemente, hijos Míos, que esta gloriosa tierra ha caído ante el enemigo de Dios, debilitada por lujurias de la carne comprada con el amor de las ganancias materiales. ¡Oh pesar de los pesares por la caída del hombre!

“Siempre estaré con vosotros, para salvaros. Os bendigo a todos, hijos Míos.“

FIN