Tened cuidado! Esta es la hora de...

Los Falsos Profetas

Víspera del Reinado de Nuestra Señora—30 mayo, 1971

Jesús y Nuestra Señora llegaron separadamente. Primero llegó Nuestra Señora, en compañía de San Miguel.

Nuestra Señora—“He llegado mucho antes, hija Mía, de lo esperado porque estoy ocupada en todas partes del mundo. Hay mucha agitación.

“Hiciste bien en advertirle a las almas de los peligros por venir. Sí, habrá mucho rechinar de dientes por la destrucción que ha sido puesta sobre la tierra por el maligno. A menos que escuches cuidadosamente, y con tu corazón, Nuestra guía, podrás convertirte en víctima de la tela de araña de engaño que ahora envuelve al mundo.”

Nuestra Señora descendió a la almohada colocada allí para Ella. Ella vio a Su alrededor y dijo:

Nuestra Señora—“Gracias, hija Mía, por el cojín para Mis pies. Mi Santuario realmente es un lugar de belleza. Con la veneración en este lugar sagrado, serán enviadas las gracias necesarias para recuperar almas del maligno.

“No puedo urgiros suficientemente para que continuéis con vuestras oraciones. Esto lo debéis hacer por amor. Vuestras oraciones son dolorosamente necesitadas para vuestros sacerdotes, porque están bajo un fuerte ataque por los malignos, el anticristo y sus discípulos acumulados. Sí, este mal será como hipnotismo para el alma débil.

“Mi Corazón llora en piedad por lo que ha de venir sobre vuestros compatriotas que van ciegamente por sus caminos sembrando las semillas de su propia destrucción.

“Estamos enviando personajes del Cielo para ayudaros en la batalla venidera. No estaréis solos, porque Nosotros siempre estaremos con vosotros.


ADORACIÓN A SATANAS

“Esta es la hora de los falsos profetas tened cuidado! y de aquellos que reclamarán tomar el lugar de Mi Hijo. Ya la adoración del maligno está en vuestra ciudad. La ‘misa’ del demonio negro se ha divulgado a través de todo el mundo.

“Debéis conocer el pleno poder de vuestras oraciones. El maligno no puede quedarse en donde hay oración.

“Hijos Míos, estos monstruos no son vistos por vuestros ojos humanos, pero están a todo vuestro derredor. ¡Sacadlos con una vigilia constante de oración! No esperéis hasta que no haya recuperación. La hora se acorta.

“Hijos Míos, si habéis recibido la gracia de estar ahora en la luz, Os suplicamos que compartáis esta gracia y que tratéis desde vuestro corazón, rescatar a aquellos que no tienen el poder de la gracia para ayudarse a sí mismos.

“Si pudieseis ver el vasto número de quienes ya han sucumbido al mal, pasaríais todo vuestro tiempo de rodillas. No deben darse excusas en defensa de la ganancia mundana. No serán aceptadas excusas si no os preocupasteis suficientemente para salvar a vuestro hermano. Seréis responsables de descartar todo el deber, de consciencia divina no nacida.

“Sí, el mundo está envuelto en mal. Sí, ha entrado en todos lados. El hablar soluciona pocos problemas ahora en la tierra. Vuestro único recurso ahora es la oración. Somos de luz y esperanza. Si Nos hacéis a un lado, viajaréis por sólo un camino en la oscuridad!

“Hija Mía, este mensaje debe ser dado inmediatamente a todos.”

Jesús llegó y continuó:

Jesús—“Los ciegos no entrarán en Mi Reino a menos que se arrepientan por voluntad propia. Todo hombre será responsable por la caída de su alma y del alma de aquellos que le fueron confiados. Os advierto ahora.

“Mi Madre, Su voz se hace débil. Mi Corazón está desgarrado siempre. Veo a Mi Madre en profundo pesar, porque como Madre está angustiada. Si no hubieseis escuchado y no escucháis ahora, el pesar es mayor de lo que pudieseis subyugar.

“No son Nuestros métodos el inculcar temor, porque el temor es trabajo del maligno; pero la laxitud y la ignorancia del conocimiento sólo puede traer confusión e influencias mal guiadoras.

“Si hubieseis permanecido fieles a Mis profetas quienes buscaron iluminaros con instrucción escrita de Nosotros, éstos síntomas que vemos no hubiesen crecido.

“Ya no encontráis las Relevaciones en el Libro de la Vida. Sí, leeréis otro libro, porque el hombre busca escribir otro libro, su propio libro y encontró a satanás. En una sección están los nombres de su conquista. ¿Estaréis vosotros en ese libro?”

Nuestra Señora—“Los amamos a todos. Todos son Nuestros hijos. No queremos ver que se Nos pierdan.”

Jesús—“Mi Madre estará en combate durante la última victoria venidera, pero habrá mucho sufrimiento. Confiad en Ella, hijos Míos, porque Le He dado la luz. Amén.”


REGALO DE LIBRE VOLUNTAD

Nuestra Señora—“Queridos hijos, He venido para guiaros lejos del maligno. Tenéis libre voluntad; vuestro Padre os dio ésto. Habéis escogido usarla para salvaros. Tenéis la opción de ser arrojado al infierno ó regresar a vuestro hogar apropiado con Nosotros.

“Una vez, hace mucho tiempo, Nuestro Padre dio este regalo a Su pueblo en el Cielo y ellos, también, lo usaron en vano. Ellos también, se volvieron arrogantes y vieron al Padre sin respeto ni amor. Vuestro mundo es un camino ancho que viaja en la misma dirección lejos del Padre.

“Simplemente recordad, hijos Míos, llamar a Miguel y a los ángeles, a quienes el hombre ha considerado hacer a un lado. Sí, necesitaréis a este guardián. Los hemos colocado a vuestro lado; llamadlos. Todos estamos esperando y observando. Nadie se perderá si pueden llamarlos, a Nuestros guerreros.

“Id por el camino y buscad una pobre alma que vaga, la que está en oscuridad. Sí, se burlarán de vos y os dejarán. Encontraréis el mismo camino que Yo. He vivido la vida en vuestra tierra. Si no os importa, muchas almas se nos perderán.

“Recordad, hijos Míos, mantener pensamientos puros y santos en mente, porque vuestra mente es el punto principal de entrada del maligno. Sí, uno está de cada lado listo para entrar en vos.

“¡La guerra ha empezado! En la guerra pueden ser derribadas todas las barreras. El maligno usa los ardides más sucios. Es para degradar y destruir. El es astuto, a menudo se pavonea como ángel de luz. A menos que tengáis la luz de la gracia, estaréis ciegos a la verdad. ¿Cómo los reconoceréis? Seréis guiados para confundiros entre lo bueno y lo malo, hasta que la oscuridad, la ceguera, os lleven otra víctima.

“Mantened vuestra armadura puesta vuestro Rosario, vuestro crucifijo alrededor de vuestro cuello, porque si no, vosotros también, recibiréis el sello del hombre de perdición.”

Jesús habló con Verónica en este momento no ha de ser revelado.

Nuestra Señora—“No camino por el mundo para socializar. Sí, vine por amor. Y el dolor de lo que vemos delante de Nosotros en vuestro mundo, entristece a todo el Cielo.

“Vuestros hijos son Nuestra principal preocupación. Dirigidlos bien, o sufriréis rompimiento de corazón. No te inquietes el espíritu, hija Mía, porque serás odiada como Mi Hijo fue odiado cuando El trajo la verdad.”

Jesús—“Clamamos por penitencia, expiación, y actos de amor. Mi Madre os da el plan para vuestra salvación. Recordad vendrá el día cuando recordaréis ésto, cuando seréis juzgado y encontrado faltante, ¡o listo para la jubilosa entrada a Mi Reino! Mantened vuestros pensamientos en ésto, hijos Míos. Será todo vuestro.

“La medalla será dada a todo el clero y monjas, porque los ataques sobre ellos aumentarán. Ahora está marcando a sus discípulos. ¡Dejadlo afuera! Podéis cerrar con llave vuestra puerta contra él y salvar a vuestra nación.


LA EXISTENCIA DEL INFIERNO

Nuestra Señora—“Hija Mía, dile al mundo ahora que hay un infierno. El maligno busca removeros el pensamiento de un castigo por el pecado. El pecado entonces será una manera de vida. Se vuelve más fácil deludiros, para capturar vuestras almas. ¡Abrir vuestros ojos! No seáis cegados, ya que los ciegos caminan en la oscuridad.

“Todo ha sido bien planeado para llevaros a la oscuridad. Todo ha sido planeado en todas las guerras. Sin Nosotros, estaréis perdidos. No tratéis de pelear solos la batalla. ¿De manera que se burlarán de los ángeles y demonios? Pero ¿vosotros os burlaréis de ellos cuando están frente a frente con vosotros? No sigáis el mal ejemplo como ovejas al matadero. No dejéis que os cieguen. Podéis llevar la verdad, la luz, siempre en vuestro corazón.

“Mostrad el ejemplo de un Cristo viviente. Llevad la cruz de Mi Hijo, porque por vuestro ejemplo podéis salvar a otros y Nosotros os recompensaremos. ¡No permitáis que él Nos los arrebate!

“Os amo a todos, hijos Míos. ¡Ayudadnos! Aquí estamos siempre con vosotros y os dirigiremos a través del futuro. Creed y seréis salvados. ¡Creed y seréis salvados! ¡Creed y seréis salvados!

“¡Armagedón! ¡Armagedón!”

FIN