Donde está el respeto, el honor...

A Vuestro Dios?

Víspera de la Fiesta de Santa Ana25 de julio de 1971

Nuestra Señora—“He venido temprano, hijos Míos, para protegeros, porque hay muchas influencias satánicas con vosotros esta noche. Debes esperar ésto, hija Mía, porque no hay nada que el maligno no haría para detener el trabajo bueno.

“Sí, hija Mía, estoy yendo (por el mundo), porque no hay nada que Yo no haría por salvar a Mis hijos. Hay mucho trabajo para Nosotros, aún en este mundo de confusión.

“Le dirás a Ben que le diga al niño en el árbol, que si se sale un poco más, tendrá un accidente muy serio. Si se sale un poco más, caerá.


SALVAD A LOS NINOS

“Los niños son las victimas de sus mayores. Todos los padres de familia serán responsables de la caída de las almas de sus hijos.

“Vosotros padres de familia recordaréis que satanás busca reclamar las almas de todos aquellos destinados para Nuestro Reino. Pero vosotros padres de familia ahora debéis luchar para salvarlos del alcance de satanás, porque no os preparasteis cuando se os advirtió de los peligros que estaban por venir. Sí, os volvisteis sordos. Os había advertido durante muchos años. Ensordecisteis vuestros oídos y endurecisteis vuestro corazón.

“Vuestra nación está buscando para sí un peligro mayor, porque cuando ellos se sientan en contra de Mi Hijo y buscan sacarlo de sus casas y sacarlo de su nación, no tenemos más recurso que castigaros como lo haríamos con niños desobedientes.

“A todo vuestro derredor, se ve la desobediencia de los niños. ¿En vuestras escuelas, vuestro gobierno, vuestras iglesias, donde está el respeto, el honor a vuestro Dios?

“¡Oh, vosotros padres de familia ciegos y tontos, que no reconocéis los productos de vuestra flojedad! El golpe, os visitará; porque así como sembráis así cosecharéis. Sí, vosotros padres de familia estáis llenando los cuerpos y las mentes con lujos, pero habéis escogido matar de hambre las almas de vuestros hijos. Vuestros hijos están siendo guiados más profundamente dentro de las tinieblas. No vemos la luz delante de ellos.

“¡Oh, visión penosa, ver la destrucción que viene inminente sobre vosotros! Oh, corazón apenado, para vosotros que no escucháis. Cuando ésto venga sobre vosotros, no podréis creer lo que veis con vuestros ojos. Oh, hijos Míos, ¿estaréis contados entre los pocos, o estaréis perdidos para siempre para Nosotros?”

Jesús llegó para estar con Su Madre.

Jesús—“Continuarás dispersando los mensajes que te Hemos dados en el pasado. Estamos llegando a la reunión final de las almas. Enviarás los mensajes de los últimos días a todos los cardenales y obispos, tal y como se te instruyó, porque cuando Mi mano caiga sobre vosotros, Mi advertencia habrá sido enviada por todo el mundo. Cuando venga este Castigo sobre vosotros, no habrá excusa por ignorancia. Porque en toda verdad, será que habréis permanecido en la oscuridad y habréis rechazado la luz.


LAS MUJERES LLEVAN A OTROS AL PECADO

“Vosotros mujeres, que profanáis vuestros cuerpos, habéis sido guiadas por satanás hacia la destrucción de almas. Exponéis vuestros cuerpos, sin saber que el mal que viene a la mente de quien observa. Por lo tanto, vuestro pecado es doble, porque habréis llevado a otro al pecado. Las partes que exponéis serán separadas por quemadura de vuestras extremidades cuando Yo envíe la Bola de la Redención sobre vosotros.

“Para permanecer con Nosotros, habrá que hacer perseverancia, sacrificio y oración. No será fácil. El camino al Cielo nunca ha sido muy fácil. Más se encontrarán como mártires si las tinieblas se hacen más profundas. Vendréis a Nosotros como mártires.

“Le había dado a Mi Madre el poder para retener la oscuridad. Si rechazáis las súplicas de Mi Madre, no detendré a Mi mano que os dará la destrucción que tan merecidamente tenéis.

æHe observado a medida que Mi Madre derrama lágrimas por aquellos que no merecen piedad. He observado a medida que difaman Su nombre, Su cuerpo, Su espíritu. ¿Veréis mientras destruyo a aquellos que han creado esta monstruosidad en contra de Mi Madre.

“Mi Padre ha creado, y Mi Padre puede destruir. Nadie está libre de esta destrucción si está en la voluntad del Padre. Somos misericordiosos, pero ¿cuán lejos podéis asestar Nuestra misericordia cuando vivís con corazones negros.

“Cuándo bajará Mi mano sobre vosotros, preguntas, hija Mía. Es vuestra decisión. Y lo repito, vuestra decisión.”

Verónica—Jesús quiere decir la decisión de ustedes.

Jesús—“Ya las palabras de Mis mensajeros están siendo divulgadas por toda la tierra. Ya os He enviado señales que no reconocéis. Cuando todos os afrontéis con la destrucción, sólo será vuestra opción.

“Mantendréis vuestro Rosario alrededor de vuestro cuello. Continuaréis orando para que el maligno no entre en vuestros hogares. Debéis darles la espalda a las cosas materiales de vuestro mundo, o no podréis entrar al de Nosotros. Porque no podéis tener ambos. No espero que viváis en pobreza, pero que reconozcáis mejor que tenéis pobreza de cuerpo que pobreza de vuestra alma.”


MANTENED VUESTRO CORAZ N EN EL CIELO

Nuestra Señora—“Todo a vuestro derredor ha sido creado por satanás para destruir vuestra alma, para separaros de Dios. No tendréis a ambos. Estaréis sujeto a burla, pero caminad con vuestros ojos puestos en el firmamento y vuestro corazón en el Cielo, porque entonces estaréis en el camino recto hacia el Reino.

“Has llevado bien esta cruz. Hay muchos agentes de satanás entre vosotros esta noche. Aprenderás, Verónica, por experiencia, y mucha sabiduría en el sufrimiento. Estos disturbios no son sólo travesuras de niños, sino actos bien planeados de satanás. El ha buscado detener el Rosario de esta noche, pero no se da cuenta de las gracias que doy a Mis sacerdotes en la luz.

“Muchos Le tiraron piedras a Mi Hijo a medida que El caminó por el Padre. Muchos también se burlaron de El y se rieron en escarnio. Este será el camino para todos los discípulos de Mi Hijo, a medida que tu mundo procede en una mayor oscuridad de espíritu.

“Miguel peleó una buena batalla para ti esta noche, hija Mía.”

(Hubo mucho ruido y disturbio durante la vigilia de alguien que no había llegado a rezar).

FIN