Uno permanece (Lucia) quien atestiguará a la...

Verdad de Jacinta!

Víspera de la Natividad de Nuestro Señor24 diciembre 1972

Nuestra Señora-"Te hemos permitido una cruz más pesada ya que de esta manera Yo he cumplido con una promesa a tí de que tus hijos serán salvados. Uno entrará a tu familia en conversión. Yo he pedido a todos Mis hijos que lleven la luz a aquellos que están en la oscuridad. Con tu ejemplo podrás convertir y traer a otros de regreso a Mi Hijo.


LAS TRIBULACIONES HAN COMENZADO

"Las grandes tribulaciones de las que os He hablado muchas veces han comenzado, hijos Míos. Encontramos que están sucediendo como si no fuesen reconocidas del Padre. El corazón se ha vuelto insensible a los sufrimientos de otros. ¿Porqué, hijos Míos, se ciegan tantos a la misericordia por sus hermanos, hasta que ellos, también, deban sentir la espada sobre ellos?

El Evangelio, como fue escrito por Nuestros amados videntes del pasado, ha ido a través del mundo. Las palabras del Padre alcanzarán a todos, y cada individuo habrá hecho su elección.

Muchas gracias están siendo dispensadas por Mi Hijo a través de los terrenos sagrados a vuestro derredor. Yo He prometido traer de regreso a muchos a Mi Hijo a través de las gracias de conversión y curaciones.

Un obispo pide la señal de la verdad. El Padre le enviará la señal cuando él abra su corazón al Espíritu Santo.

El Padre, hija Mía, guía la batalla venidera. Estamos en guerra, pero no es una guerra de naturaleza mundana. Es una guerra de espíritus. Reconoced que Nosotros haremos muchos grandes santos en estos días. Ellos no ganarán sus coronas sin sufrimiento.

Los pecados de la carne están enviando a muchas almas al infierno. El deseo por riquezas condena a muchas almas. Todo el poder ganado a través de riquezas no es sino de corta duración. ¿Cambiaréis ésto por la eternidad?

Mi Hijo ha escogido del mundo a muchos que Lo representen en Su Casa. Entristece Nuestros corazones el saber que muchos ahora prefieren la vida entre la raza humana. Ellos no prefieren simbolizar un ejemplo de Mi Hijo. A menos que los representantes de Mi Hijo regresen a sus vidas de oración, ellos serán llevados más lejos del camino.

Si habéis entregado vuestras vidas a la confianza de Mi Hijo, seréis guiados por el camino correcto para vuestra salvación. No esperéis comprender completamente las manera de vuestro Dios, ya que Su juicio no es afín al del hombre. Aceptad las tribulaciones y sufrimientos de vuestra vida diaria sobre la tierra; y cuando llegue el tiempo, comprenderéis completamente el por qué vuestra cruz fue pesada. Y os aseguro, hijos Míos, que en ese momento os levantaréis con gozo de corazón al saber que se os dió la oportunidad para vuestra salvación.

Hija Mía, tengo una lección humilde que darle a vuestro mundo. Si habéis de seguir a Mi Hijo y manteneos sobre el camino que lleva al Reino, debéis despojaros de todo deseo por adornos mundanos. Debéis desear despojar vuestro ser de toda vanidad y orgullo mundano. No debéis nada, hijos Míos, a ningún ser humano más que llevarle el ejemplo de un Cristo viviente. El amor por las riquezas ha destruido a muchos - la destrucción de amigo a amigo, y de hermano a hermano, y de hermana a hermana por amor al dinero y riquezas; pero lo más triste de todo, la destrucción del alma."

Verónica-Nuestra Señora, oh, Nuestra Señora...oh, ¡Ella es bella! Tiene puesta una larga túnica. Es tan - la luz es tan brillante, pero yo sé que la túnica está adornada con oro en todo la orilla. Pero nunca la he visto verse tan joven. Nuestra Señora dice:

Nuestra Señora-"Yo visité a Mis hijos en Fátima."


FOTOGRAFIA DE JACINTA

Verónica-Y contiguo a Ella está una niña pequeña. Ella, está vestida - se ve como que tiene puesta un largo - oh, tiene puesto un vestido largo, áspero, de aspecto muy austero. Le llega hasta sus pies. Y ahora ella se hala la media; parece que su media se está cayendo. Y ahora un muchacho joven camina hacia ella. El es más bajo que ella, pero tiene como un sombrero negro sobre su cabeza, aunque le cuelga un poco. Y ahora ella - la niña pequeña está haciendo ésto. Ella está tratando de decirme. Ella escribe "J-A-C-" Oh, ¡ya sé! Oh, es Jacinta. Y habla de la fotografía, la fotografía. Sí, ella - el Padre le permitió escribir sobre la fotografía. Pero Jacinta dice - y ahora está de pie a la par de Nuestra Señora y dice:

Jacinta-"No escucharon mis palabras."

Verónica-Nuestra Señora ahora, Ella se movió hacia el centro del asta de la bandera. Ella dice:

Nuestra Señora-"¡Años demasiado tarde! ¡Años demasiado tarde! Cuán triste caen Mis lágrimas sobre el mundo. ¡Años demasiado tarde!"

Verónica-Jacinta ahora se va a la par de Nuestra Señora. Ella se ve muy pequeña. Miguel - reconozco a Miguel - se adelanta. Miguel dice que la balanza no está en equilibrio y que las grandes tribulaciones están a la mano y aumentarán.

San Miguel-"Muchas personas tontas han escogido sus propias muertes."

Verónica-Nuestra Señora va hacia el lado izquierdo del asta de la bandera. Ella es muy bella. Está vestida - toda de blanco, pero toda la túnica parece cubrirle como un gran manto, todo alrededor por afuera. Ella dice:

Nuestra Señora-"No He venido a traerles miedo a Mis hijos, sino que He venido a preparaos y advertiros de lo que está por delante si no escucháis Mis admoniciones. Uno permanece sobre la tierra, quien atestiguará a la verdad de Jacinta. Todo llegará a pasar como os ha sido divulgado. El secreto con el Padre es desconocido aún para los más altos ángeles del coro. Por lo tanto, hijos Míos, no paséis vuestro tiempo especulando sobre fechas, sino estad preparados. El Cielo no conoce ninguna edad a medida que contáis vuestros días sobre la tierra. No es necesario especular en fechas, ya que el tiempo no tiene fin cuando pasáis el velo.


DEMONIO CUARTO AHORA SOBRE LA TIERRA

"Satanás ahora tiene a cuatro adversarios principales sobre la tierra. Os He dado en el pasado la dirección de su plan. El cuarto adversario principal ahora está suelto del abismo. Antes de la venida de Mi Hijo en la batalla final con Miguel y todos los ejércitos del Cielo, dos más entrarán sobre la tierra.

Preparaos, hijos Míos, para las grandes tribulaciones que están por venir. Todos los que permanecen de buen espíritu no deben aceptar Mi consejo con temor. ¡Pero ay de los que no escuchan y endurecen sus corazones y ensordecen sus oídos a Mis consejos! Yo He venido a la tierra por que soy vuestra Madre. Y como Madre no puedo menos que temer lo que pasará a Mis hijos sin Mi ayuda. Mi Hijo está siendo recrucificado por los hijos por quienes El ya se sacrificó en el pasado. El Padre..."

Verónica-¡Oh, No! Sí, ¡Oh! Sí. (A Verónica se le enseñó una visión del castigo por venir, y casi se desmayó del susto.)


ADVERTENCIAS DEL PADRE ETERNO

Nuestra Señora-"El Padre quiere que se dé a conocer ahora que las oraciones, los sacrificios de aquellos quienes aman y tienen solicitud no han pasado sin ser reconocidos. Pero la balanza cae pesadamente hacia la izquierda. Por lo tanto, a menos que el hombre haga un revés grande, él puede esperar la Bola de la Redención muy pronto sobre él. Será la manera de purificación. El fuego reclamará a muchos, ya que muchos morirán en la gran llama de la Bola de la Redención. Muy pronto recibiréis otra Advertencia. El mundo lo llamará un gran desastre. Y después de éso, el mundo no lo llamará un gran disturbio de tendencia natural, ¡sino que lo llamará como algo que viene de la mano de Dios!

Hija Mía, el Padre permite sobre el hombre muchos signos, muchos prodigios, por una razón en esta batalla desesperada: para la recuperación de las almas de Sus hijos. Satanás vaga por el mundo; satanás vaga dentro de la Casa de Mi Hijo. Y solamente vosotros sostenéis la decisión del resultado final de vuestra salvación. Cada hombre tomará su propia decisión; ya que cuando caigáis, habréis caído por vuestra propia elección. Oración, sacrificio, penitencia es ésto, hijos Míos, ¿demasiado pediros ante lo que está delante de vosotros?

Vuestra nación ha recibido muchas advertencias. Cada una aumentará en severidad hasta que la purificación esté completada. Habrá un tiempo cuando sentiréis que todo el infierno vaga por vuestra tierra. Aquellos en la luz serán perseguidos. No esperéis pasar sin sufrimiento. Pero hay una gran esperanza que siempre debéis mantener en vuestros corazones - que Mi Hijo y el Padre serán victoriosos.

Es, y ha sido desde el comienzo del tiempo de vuestra tierra, el tiempo que ésto llegaría - estos momentos de tribulación sobre la tierra. La oscuridad estaba retenida por las oraciones y penitencia de muchos. Y todavía se puede retener la oscuridad con un reverso grande y un dar vuelta del hombre de pecado quien día a día reclama más víctimas.

Continuaréis rezando y haciendo sacrificios por vuestro clero. Son dadas muchas gracias por su ordenación; pero ellos, también, están bajo ataque, gran ataque, del adversario, satanás. Debéis rezar para que ellos no caigan en la oscuridad, ya que de esta manera tendrán la oportunidad de llevar a muchas almas con ellos al infierno. Rezad una constante vigilia de oración, ¡ahora!- Hijos Míos, no seáis laxos ni esperad que otro haga sacrificio y haga penitencia. Esto lo debéis hacer vosotros mismos, y sed un apóstol, un discípulo de Mi Hijo. Por que si Nos traéis de regreso tan solo a uno, habrá gran regocijo en el Cielo por cada uno que recobréis de Lucifer para Nosotros. Penitencia, sacrificio, hijos Míos, os imploro, ya que muchos estarán perdidos para Nosotros en los días venideros. El más grande poder dado a Mí por el Padre son vuestras cuentas de oración que os He dado hace muchos años. Rezad, hijos Míos, y mantened una constante vigilia."


LA PRIMERA NOCHEBUENA

Verónica-Veo una cueva. Hay un gran hoyo en la colina y está escarbada; es una cueva. Y hay un animal; parece ser una mula. Está atada a la roca del lado de la entrada de la cueva. Y ahora puedo ver adentro de la cueva. Veo a Nuestra Señora. Ella está sentada sobre la tierra. Nuestra Señora tiene puesto un manto pesado, y Ella ... Veo a un hombre, y él tiene puesta una túnica marrón. Tiene una barba. Lo puedo ver. El mira hacia Nuestra Señora, y carga paja. Hay un animal a un lado; parece una vaca, creo. Parece una vaca. Y luego - yo sé que el hombre es San José. Y él lleva la paja hacia - y la coloca a la par de Nuestra Señora. Ella tiene un pequeño Bebé, y está todo envuelto en este lienzo. El lienzo parece muselina. Es de color gris-blanco, como amarillento, parece un material muy tieso. Ella sonríe, y pone abajo a este Bebé. El está envuelto en este lienzo, sobre la paja.

Y ahora Ella se sienta y sonríe. Y San José - camina hacia Ella y Le da un pedazo de pescado. Yo sé que es pescado, pero se ve muy seco. Es como - oh, es un pedazo así de largo. Nuestra Señora ahora está sentada ahí y se lo come, pero se ve muy duro. Se ve como seco. Y San José ahora, él tiene - un bollo de pan, creo. Pero se ve muy oscuro, casi negro. Ha quebrado un pedazo de él, sobre una roca. El lo golpeó contra la roca así que debe estar muy duro, lo que está comiendo.

Y ahora hay una luz. Oh, es una bella luz ahora, que ilumina todo adentro de la cueva. Pero no viene de - no hay candelas ni nada. Pero - oh, y detrás de ellos, hay dos bellos ángeles. Uno de los ángeles, él tiene - él está vestido de azul, en una bella, larga túnica azul. Y a su lado hay un ángel. No puedo ver sus rostros; es - son tan brillantes que todo lo que puedo ver son sus túnicas y las, estas alas. Yo sé que son alas porque parecen como plumas de pato, que llegan hasta el suelo desde sus hombros. Y están de pie detrás de Nuestra Señora. Y Nuestra Señora ahora los ha mirado. El Bebé también los mira. Y el Bebé, sé por Su tamaño que es ... sé que El acaba de nacer. Sin embargo, Su rostro - El parece, podría ser - oh, sí. Oh, El sonríe ahora a los ángeles. Y un hombre ahora ha llegado a la entrada, y se asoma. El dice algo acerca de la posada. Y San José sacude su cabeza "no". Ellos se quedarían ahí.

Ahora el hombre en la puerta, él parece no ver nada porque - sé que él no ve nada porque ha preguntado si quieren luz. Y Nuestra Señora le sonrió a San José y San José sacude su cabeza "no". Pienso que el hombre en la puerta ni siquiera ve la luz, esta bella luz que ilumina todo el interior de la cueva. No puedo comprender cómo no la ve, es tan brillante. ¡Es bella! Y ahora el hombre salió. El tiene dos cabras. Parece una cabra la que trae hacia adentro y la amarra a la roca que está a la orilla de la entrada. Es muy tosco adentro; parecen rocas, como si hubieran cortado unas rocas ahí. El ha salido ahora y mira hacia el cielo. Hay una estrella muy brillante. Hay una bella estrella grande, y los rayos de la estrella vienen hasta abajo, directamente a la puerta de la cueva.

Ahora mira hacia abajo desde una colina, y veo - veo a dos hombres que caminan y uno que está montado, pero él está siendo - parece ser llevado sobre una tabla. Ellos bajan. Y traen otra tabla, parece como una caja sobre la tabla con alguna clase de cobertura dorada sobre ella.

Ahora los dos hombres que caminan están vestidos muy elegantemente con - tienen puestas estas capas de terciopelo. Y vienen hacia la cueva, y entran. Oh, ellos entraron en la cueva y los primeros dos cayeron de rodillas. Ellos abren sus cajas y Nuestra Señora los mira. Van hacia - tratan de, oh, vacían las cajas a los pies del Bebé. Nuestra Señora sonríe y sacude Su cabeza, no. Ella sacude Su cabeza, no. Y ellos ponen todo - parecen joyas; puedo ver perlas y veo piedras verdes, como de vidrio, y rojas, y oh, son tan bellas. Y Nuestra Señora sacude Su cabeza, no. Ellos los meten en la caja de nuevo. Y el hombre con esta túnica de color borgoña, él pasó la caja de regreso al otro hombre. Y ahora sé. Sé, con verlos, que son reyes o algo así. Ellos, ellos son personas de mucho dinero. Y ahora se retiran sin voltear sus espaldas; ellos continúan haciendo reverencias. Y han dejado otra, una caja pequeña. Pero ahora desean encenderla y sale humo de ella. Puedo oler, lo que sale de ella. Huele muy extraño. No es perfume, pero huele a - no sé cómo explicarlo - como a hierbas. Y Nuestra Señora permite ésto. Pero estoy sentada ahí y es...el olor es tan extraño. Es - oh, no sé. Es como - no sé lo que es; nunca he olido algo así antes. Nuestra Señora sonríe.

Los dos hombres han retrocedido y uno dejó una pequeña bolsa. Y cuando bajó - debe de tener algunas monedas o algo así porque pude escuchar, como el sonido metálico de monedas de cincuenta centavos. Nuestra Señora sacude Su cabeza, no, no. El hombre la ha recogido y retrocedió - los tres ahora salen de la cueva. Pero no han volteado sus espaldas. Ellos continúan haciendo reverencias y haciendo reverencias. Y ahora Nuestra Señora mira a Jesús y Ella se inclina y sonríe.

Ahora se vuelve muy, muy oscuro y no puedo ver ya más.


ABSTINENCIA EN LA VISPERA DE NOCHEBUENA

Nuestra Señora ahora - oh, Nuestra Señora aparece afuera de la entrada. Ella está de pie y está hablando acerca de la carne. Pero Ella dice que en el día festivo de Su Hijo, nada de carne. Ella dice: "Nada de carne antes del Día de Fiesta". Es tan solo una pequeño acto de penitencia."

Oh, Nuestra Señora dice que debo extender la cruz. Nuestra Señora ahora tiene Su, oh, Su bello Rosario blanco. Y tiene un crucifijo dorado. Nuestra Señora extiende el crucifijo hacia arriba. Y si tienen algunos sacramentales, los deben extender, ya que Ella va a bendecir la cruz. Nuestra Señora también bendecirá sus sacramentales y todos los objetos de naturaleza divina. Porque Ella tiene un gran crucifijo dorado en este Rosario blanco. Ahora lo extiende muy en alto y hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Nuestra Señora ahora flota - Ella no camina. Ella simplemente flota hacia el lado derecho. Y ahora bendice a todos de ese lado con Su crucifijo dorado. Ahora regresa y San Miguel se ha unido a Ella. Ellos van hacia el lado izquierdo del asta de la bandera.

Nuestra Señora se inclina y mira hacia - no sé - Ella mira hacia y habla con alguien que está del lado izquierdo del asta de la bandera. Debe de haber alguien aquí esta noche que es muy especial para Nuestra Señora porque Ella le está hablando. No puedo escuchar lo que Ella dice. Pero ahora Ella está de pie arriba de él, y Ella va a colocar Su cruz sobre él, y hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Ella dice:

Nuestra Señora-"Protección, hijo Mío, para que no escuches y sigas la regla equivocada."

Verónica-Nuestra Señora ahora está en el centro del asta de la bandera. Ella está directamente detrás, y ahora dice:

Nuestra Señora-"Continuaréis con vuestras cuentas de oración."

Verónica-Todo el que pueda, arrodíllese porque Jesús va a bendecir todos los sacramentales. Jesús está del lado derecho del asta de la bandera. El, El dice - Jesús dice que le dé ésto al Sr. Scallin. El Sr. Scallin debe enviarlo a su obispo. Oh.

Y no solo éso - oh, casi temo decirlo, ¡pero es tan magnífico! Yo quería salir de mi silla y Jesús dice, "Quédate en tu silla". Quisiera - le pregunté a Jesús si todos verían subir la silla. Y El - yo deseaba que ustedes lo pudieran ver, pero yo estaba muy arriba en la silla. Y yo, sostenía la mano de Jesús. Tuve un maravilloso paseo. Y la silla entera simplemente flotó hacia arriba, directamente pasando a Nuestra Señora. Y le pregunté a Jesús, "Por favor, deje que todos vean ésto. Nunca lo creerán." Y aquí estoy deslizándome, y entonces donde primero comenzó la silla a rodar, pensé que alguien me empujaba hacia adelante y hacia atrás, y cuando vi hacia arriba, eran dos ángeles. Y yo simplemente flotaba hacia arriba y hacia abajo y sostenía la mano de Jesús. Le pregunté si podía salirme de la silla y si me curaría como hace a otros, y El dijo, "No por ahora."

Así que me sentí un poco desilusionada. Pensé, "Caray, si El cura a todo el mundo por qué no dejará que me pare también?" El sonrió y dijo: "No por ahora." Así que todavía estoy en mi silla, ¡pero fue maravilloso! La silla entera y todo subió y pude sostenerle la mano a Jesús. Y ahora El piensa que es gracioso que les estoy contando ésto. El está de pie - ahora Jesús quiere que todos levanten sus sacramentales- Jesús tiene puesto Su - se ve muy oscura, una túnica de casi un color borgoña. El toma Su manto y se lo coloca sobre Su mano derecha ahora. Se ve muy pesada. Ahora El levanta Su mano, así, y bendice a todo el mundo. El dice que tengo mis dedos al revés - así, Jesús dice. Pero El levanta Su mano y hace la señal de la Trinidad, así.

Ahora va hacia el árbol y mira hacia abajo. El bendice a todo el mundo de ese lado. Nuestra Señora está detrás de El. Y Jesús viene hacia el centro del asta de la bandera y levanta Su mano. El bendice a todos con la señala de la Trinidad. Y El sonríe y - Jesús tiene un - no hay ninguna manera cómo poder describirlo, cuando El sonríe. Parece - oh, no se los puedo explicar. El es tan magnífico, uno se siente tan maravilloso.

Y ahora Jesús va hacia el lado izquierdo del asta de la bandera y mira hacia abajo. Hay alguien allí. Sé que debe haber un sacerdote o alguien aquí esta noche, porque Nuestra Señora está muy, muy interesada en alguien que está aquí esta noche. Ella sonríe y dice:

Nuestra Señora-"Eres muy ..."

Verónica-Ella acaba de regresar a Mí, dijo Nuestra Señora, y también:

Nuestra Señora-"Eres muy entendida, hija Mía."

Verónica-No sé lo que significa con eso; no lo sé. Pero de todas maneras, Ella ahora mira hacia abajo o

FIN