Habrá en vuestra nación...

Un Gran Terremoto!

Víspera de Santa Teresita del Niño Jesús2 Octubre 1974

Verónica- Las luces azules aparecen en el cielo. Nuestra Señora está descendiendo a la tierra.

El cielo ahora está lleno de figuras redondas como hostias. Son completamente circulares, pero no son blancas en color, son azules - un azul muy pálido. Parecen puntos de azul a través de todo el cielo, pero parecen hostias bañadas en una luz azul.

Ahora, hay una apertura en el cielo. Es como una luz que penetra a través de la oscuridad del cielo y hace que se ilumine todo. Hay una luz tremenda, pero es como un punto que se abre, como un abanico a través de un gran cono.

Oh! Y siguiéndola está Nuestra Señora. Oh! Nuestra Señora está vestida bellamente. Ella tiene puesta una túnica blanca con una capa muy larga. Ahora la capa es blanca pero las estrellas a Su alrededor - deben de ser estrellas porque ahora las luces redondas-circulares- están titilando, como si fueran estrellas. Se encienden y se apagan, exactamente como una estrella.

Y Nuestra Señora ahora desciende flotando. Ella solo se desliza hacia abajo, flota hacia abajo al lado izquierdo del asta de la bandera. Ahora Nuestra Señora señala hacia arriba. Ella se ha quitado Su Rosario y tiene una cruz, así, y señala hacia arriba. Ahora del lado derecho del asta de la bandera hay una luz blanca muy, muy fuerte, pero en un puntito que se abre a través de un cono, lo mismo que a la par de Nuestra Señora. ¡Oh! Y bajando ahora a través de la luz, en el borde exterior de la luz, a medida que flota hacia adelante - oh, yo sé, ¡Santa Teresita!

¡Oh! ¡Santa Teresita! Y ahora, siguiéndola, el cielo se abre y San Miguel, y hay un gran número de ángeles con él. San Miguel y los ángeles se ven jóvenes, pero llevan con ellos unos instrumentos. Parecen como harpas. Uno tiene un cuerno largo que parece como una trompeta larga plateada. Es un instrumento de muy extraña apariencia. Es muy angosto en la punta, casi, diría yo, cerca de doce pulgadas de largo y luego se abre como un abanico hasta formar una esfera redonda como una trompeta.

Ahora el ángel que lleva esta trompeta es un poquito más alto que aquellos con quienes él está de pie. Oh, él es más alto. Oh, ¡es San Gabriel! Ahora ¿qué está haciendo él con la trompeta? San Gabriel sostiene la trompeta ahora y la balancea del lado derecho de su cabeza; y dice:

San Gabriel-"Es casi el tiempo!"

Verónica-Ahora Nuestra Señora viene hacia delante y Ella se inclina:

Nuestra Señora-"Sí, hija Mía, es casi el tiempo. Sí, hija Mía, no hay nada que temer sino el miedo como una emoción. Enfrentad este miedo, y pronto desaparecerá.

No hay ningún hombre sobre la tierra a quien debáis temer. Los agentes del infierno y los que están en la oscuridad son muchos. Si hay que temer, temed a los que buscan destruir vuestras almas. Nosotros pedimos obediencia, hija Mía, hacia vuestros mayores pero no cuando mal guían. Debéis buscar para separar las ovejas de las cabras. Nosotros no esperamos que os unáis a las cabras. Recuerda, hija Mía, todos serán juzgado con una mano firme.

Rezaréis por todos los hombres de pecado. Satanás ha envenenado muchas mentes. Todos los hijos de la tierra están siendo probados como metales en el fuego. Muchos han dado vuelta del camino angosto que lleva al Reino y se han establecido sobre el camino de la condenación.-Corrupción y maldad abundan sobre vuestra tierra. Asesinatos, asesinatos en abundancia - ¡asesinatos que llaman la ira de Dios sobre la humanidad! Ninguno escapará a la Bola de la Redención.

Desde estos terrenos sagrados, escogidos por el Padre, habéis sostenido la balanza para vuestro estado y vuestro país. Las muchas oraciones que suben al Cielo de los corazones de Nuestros hijos en estos terrenos os han dado una medida de postergación.

Habrá un gran Aviso enviado a la humanidad. Y si no se actúa sobre esto, un gran Castigo pronto seguirá. ¡El número perdido en este Castigo es más de lo que la mente humana pudiese comprender!

¡Un desastre de gran magnitud se acerca a vuestro país! ¿Os habéis preparado para esto? Habrá en vuestra nación un gran terremoto. ¡La tierra temblará, las casas caerán y muchos serán enviados al olvido! ¡Muchos no estarán preparados y serán reclamados por satanás! ¡Rezad, rezad, hijos Míos! ¡Enviad vuestros Mensajes por todas partes! ¡Un gran desastre se acerca a la humanidad! Vuestro país no escapará este castigo. No pongas, hija Mía, esto en la misma medida que el Castigo en el futuro cercano. ¡Esto será un aviso adicional para la humanidad!

¡Despertad ahora de vuestro sueño! ¡Pronto sentiréis la mano de Dios sobre vuestro país! ¡Vosotros, quienes os habéis volteado de vuestro Creador! - ¡vosotros quienes os habéis establecido en orgullo y arrogancia en contra de vuestro Creador!

Padres de familia, ¿qué habéis hecho a vuestros hijos? ¿Los habéis volteado del camino angosto? ¿Estáis entregando las almas de vuestros hijos a satanás? ¡Ay del padre de familia que no busca el bienestar de las almas de sus hijos!

Yo empleo, hija Mía, la expresión `suya' porque como Madres, ¿en qué se ha convertido vuestro papel como madres? ¡Muchas están llevando a sus hijos al camino de pecado y corrupción! ¡Su ejemplo es abominable!

¡Prácticas inmorales están siendo toleradas en los hogares! ¡Vemos la vida hogareña de los niños siendo destruida! ¿Qué ejemplo como padres estáis dando a vuestros hijos? ¡Así como sembráis, así cosecharéis! ¡Los pecados de los padres de familia pronto llegarán sobre los niños! Muchos padres de familia derramarán lágrimas amargas, pero ¡demasiado tarde! ¡Demasiado tarde!- Hija Mía, no pasa (desapercibido) por el Padre. ¡Nada es escondido del Padre! El conoce vuestro pasado, vuestro futuro, y el presente. ¡Muchos padres de familia han colocado a sus hijos en contra de la Misión del Cielo! Ellos recibirán una justa recompensa por esta ofensa.

Os digo: ¡Habéis mal guiado a mis ovejas, regresadlas al camino o estaréis delante de Mí..."

Verónica-¡Oh! El cielo se abre ahora. ¡Oh! Hay un Hombre que se ve muy gentil, ¡pero El inspira asombro! El está sentado - el mismo asiento viene hacia adelanta. Hay un gran asiento como trono, hecho de terciopelo rojo, y hay un Hombre sentado en él. El es un Hombre muy viejo con pelo muy blanco y una barba blanca, y El tiene un cetro dorado en Su mano derecha. Y ahora El levanta Su mano con el cetro, yo creo que El quiere que yo escuche.

Padre Eterno-"Hija Mía, estás hablando con el Anciano de Días. No me reconocerás ahora, hija Mía. Te estoy dando la visión dentro de tus medios humanos. Yo soy el Anciano de Días, ¡el Alfa y el Omega!"

Verónica-¡Oh! Ahora hay un gran círculo de luz todo alrededor de la silla y arriba de la cabeza de...Dios...el...Padre. Ahora es como si el cielo entero estuviera rugiendo con una voz a todo mi alrededor. Es una voz recia que dice:

Voz-"¡Ay! ¡Ay! ¡Ay de los habitantes de la tierra! ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!"

Verónica-Ahora veo - es como si se estuviera disipando ahora...el Señor muy viejo sentado en...Dios el Padre. No puedo ver Su rostro, pero (tengo) el sentimiento de tanta paz, y gozo, y fortaleza, y, ¡es bello! Ahora...la Voz dice:

Padre Eterno-"Continúa hablando, hija Mía. ¡Ay! ¡Ay! Ay de los habitantes de la tierra! ¡Muchos portavoces han sido usados para daros este mensaje! ¡Nosotros estamos ofendidos en el cielo por las acciones de muchos de Nuestro clero! Nosotros no tenemos que mencionaros por nombres. ¡Estáis bien conscientes de vuestras acciones! Sabed que ellos no pasarán sin ser castigados.

Rezad, hija Mía e hijos Míos. Rezad una constante vigilia de oración. Ofreced vuestros sacrificios y vuestras oraciones por los que llevan las ovejas a la deriva. Vuestras oraciones pueden detenerlas de ir más adentro de la oscuridad."

Verónica-Ahora se pone muy, muy oscuro. Ya no puedo ver el Hombre de tan gentil aspecto allá arriba. Pero ahora, oh, el cielo se ilumina y puedo ver a Nuestra Señora. Nuestra Señora se adelanta y Ella sonríe.

Nuestra Señora es unida por...oh, un grupo grande de monjas. Las puedo ver. Ahora tres de ellas están detrás. Yo conozco a Santa Teresita. Santa Teresita está de pie a la par de Nuestra Señora. ¡Oh! Ella sonríe, y señala, a los zapatos. ¿Son los zapatos?

Las tres monjas detrás de ella tienen puestos zapatos negros, medias negras y sus faldas son muy largas, les llegan a los tobillos, y casi - casi cubren sus zapatos. Y ahora, puedo ver sus hábitos muy, muy brillantemente. Están iluminados así que puedo ver que tienen puestas faldas amplias muy voluminosas - negras - y un cinturón alrededor de sus faldas y el Rosario cuelga del lado derecho.

Los Rosarios son muy grandes. Son negros y tienen puestas ahora una capa. La capa que llevan puesta está empujada hacia atrás de sus hábitos pero es como un - no blanco - sino un color crema y está sujeta en el cuello. Y ellas tienen también un velo. No puedo ver su cabello. Su cabello está completamente escondido y el velo baja sobre su frente y tienen una banda blanca debajo del velo negro. Y puedo ver que tienen alfileres en sus piezas de la cabeza porque ellas tienen como pequeños alfileres con perlitas negras y una de las monjas, ahora, saca un alfiler para mostrármelo. Oh, es como un alfiler de sombrero - un alfiler largo de sombrero - con bolitas redondas negras en la punta, como una perlita redonda, negra, muy pequeña. Y ahora ella alcanza y se lo pone de nuevo en su pieza de la cabeza, en su velo, y ella sonríe.

Santa Teresita-"Celine."

Verónica-¿Celine? Una de las muchachas se llama Celine. Y ahora Santa Teresita dice:

Santa Teresita-"Mi hermana."

Verónica-Su hermana, y ahora Santa Teresita dice:

Santa Teresita-"Las mujeres y las muchachas jóvenes deben encontrar búsquedas más sanas. Ellas no emplean su tiempo sabiamente, ya que ellas están en el mundo buscando, pero encontrando a satanás. Ellas son mal guiadas.

¡Hermanas mías, no salvaréis almas uniéndoos a los placeres de la carne! ¡No salvaréis almas desechando vuestros votos de pobreza, castidad!"

Verónica-Ahora veo algo muy feo. Veo a las monjas en un cuarto y se están quitando sus hábitos, y se están poniendo...se ve ridículo, como, porque todavía tienen puestas sus piezas de la cabeza, pero se están poniendo faldas cortas y algunas de ellas tienen pantalones cortos. Y ahora, encienden un fonógrafo, y ¡oh! ¡Están haciendo toda clase de bailes y contorsiones! Se ve bastante ridículo! ¡No es decoroso y simplemente, no les es propio! Ahora Santa Teresita se adelanta.

Santa Teresita-"Hija Mía, toda clase de aberraciones están siendo cometidas en los conventos. ¡Por favor, advierte a mis hermanas que ellas ofenden mucho a Dios! ¡Su ejemplo es muy pobre! No habrán muchas quienes entrarán a los conventos con este pobre ejemplo. Esto lastima el Corazón de nuestro buen Jesús, muchísimo, Verónica. Ellas deben tener un ejemplo firme de disciplina y castidad, piedad.

Los niños son mal guiados por ellas. Ellas ya no reciben respeto, pero lo que han sembrado es lo que ahora recogen. ¿Por qué ya no hablan de la Madre del Cielo y de la tierra? ¿Porqué ya no hablan de nuestro buen Jesús? ¡Ellas hablan del mundo! ¡Sus libros son DEL MUNDO! ¿Cómo pueden estos pobres niños conocer a Dios el Padre y la Trinidad? ¡Ellos no Los conocen porque todo se les está quitando! Las imágenes, Nosotros ya no vemos imágenes. Nuestros niños, ¡ellos ponen sus ojos sobre las creaciones de satanás!

Niñas grandes, hay tanto que las madres les pudiesen enseñar. Ya no cosen, ya no tocan los instrumentos de música. Mejor sería que jugasen de esta manera a que salgan a encontrar las creaciones de satanás. Ellas no se quedan en sus casas, ¡porque sus casas ya no son hogares! ¡Son castillos de pecado!"

Nuestra Señora-"Hija Mía..."

Verónica-Nuestra Señora se adelanta ahora y Ella lleva Su mano a Sus ojos. Nuestra Señora se ve muy triste.

Nuestra Señora-"Hija Mía, los pecados del mundo son mucho más grandes ahora que lo fueron en el tiempo de Noé. Por lo tanto, el castigo, el Castigo estará medido de acuerdo - medida por medida - a los pecados del hombre y abominaciones en contra del Padre.

El gran calor será enviado sobre la humanidad. La plaga seguirá.

Yo he venido al mundo, no para causar miedo sino para preparaos. Estamos reuniendo a las ovejas. Estamos advirtiendo a las cabras. Es debido a la herida al Corazón de Mi hijo que Yo no puedo emplear la palabra `hijos' en este momento cuando hablo de estos males. Debemos llamarlos, las ovejas y las cabras. Una Madre llora cuando sus hijos se le pierden. ¡Yo verdaderamente soy la Madre de Dolores!

Sí, hija Mía, hace muchos años, Nosotros pusimos Nuestros ojos sobre tí para el futuro. Teresa, Nuestra fragante flor, un lirio perfecto de Nuestro jardín sobre la tierra, fue escogida para dirigirte. Vemos, hija Mía, que sí hizo bien su trabajo.

Tú, hija Mía, reaccionas al esfuerzo humano. No deseo causarte tristeza, hija Mía, pero debo amonestarte, ¡no debes tener mal genio! El descanso cura todo. Momentos de quietud, de oración solitaria te hará más bien, hija Mía, que el estar corriendo de aquí para allá desperdiciando tus energías socializando. Retírate más y levanta tu corazón al Padre en secreto.

Recuerda siempre, hija Mía - no es lo que entra, sino lo que sale, lo que más puede ofender al Padre. Sabe, hija mía, que Nosotros entendemos tus debilidades humanas. Será gran penitencia para tí sufrir estas irritaciones sin expresar tu disgusto.

Comprende, hija Mía, que cuando haces una Misión para el Cielo, satanás enviará tres veces el número de agentes en contra de tí. Estarás bajo ataque constante; sin embargo, llamarás a tus ángeles guardianes para más protección. No busques pelear esta batalla sola. ¡Nosotros te hemos enviado a Tusazeri! Llámalo con más frecuencia.

Te preocupas demasiado, hija Mía, por la opinión del hombre. Mejor sería que fueses reducida a un grano de arena, ya que las gracias que recibes son grandes en abundancia. Es en la mortificación que la purificación del alma sucede rápidamente.

Permaneced cerca de Mi Hijo en los tabernáculos del mundo. Nutrid vuestra alma con Su Cuerpo. Es el único verdadero Pan de vida. A menos que tengáis este Pan dentro de vosotros, no tendréis las fuerzas para luchar contra los agentes del infierno, ahora sueltos en gran fuerza sobre vuestra tierra.

Todo el que continúa en la batalla por delante debe aceptar el martirio. No necesariamente significa, hija Mía, la muerte de vuestro cuerpo, pero sí significa persecución. Manteneos firmes en la Fe. Mantened la Fe en los corazones de los que amáis. Extended vuestra caridad de corazón a todos vuestros hermanos y hermanas a través del mundo. Rezad una constante vigilia de oración.

El buen Libro de la Vida y del Amor, la Biblia, será una fuente de consuelo para todos, ya que disipa la confusión que hay sobre muchos por los pastores que malguían. Leed vuestros libros, y leedlos con oración. Pedid al Espíritu de verdad que os guíe en vuestra lectura y no malinterpretaréis las líneas.

El Padre envía la Luz de conocimiento a los corazones de todos los que la piden. Pedid y recibiréis esta Luz. Llamad al Espíritu Santo para que os ilumine en vuestro peregrinaje a través del mundo. Ninguno será perdido excepto por su propio libre albedrío.

Hija Mía, apresúrate a divulgar la verdad. Los agentes del infierno buscan remover la verdad de entre vosotros. Hay un infierno, hay un Purgatorio, hay un Cielo - el Reino de Dios.

Es solamente para engañar y destruir el alma que los agentes del infierno, los seguidores del príncipe de las tinieblas, tratarán de convenceros con palabras endulzadas y el poder de su rango, ¡que no hay infierno! ¡Oh, hijos Míos, cuán triste es que estéis siguiendo este camino! ¡Ceguera! ¡Ceguera del espíritu! ¡Cuán pronto muchos encontrarán los fuegos del I-N-F-I-E-R-N-O absorbiéndolos!

¡Pecado! ¡Los pecados más grandes están siendo cometidos en vuestra tierra! ¡El pecado se ha convertido en un camino de vida! ¡Regresad! Regresad, porque muchos morirán en la gran llama de la Bola de la Redención.

¡GRITADLO DESDE LOS TEJADOS!

"Hija Mía, no He disminuido Mis pasos. Ahora Me aparezco a muchos a través de tu mundo. No estás sola en esta batalla. ¡Las fuerzas del mal están arrebatando las almas! Debemos fortalecernos alcanzando las almas a través del mundo. Satanás nunca duerme. Esa es su ventaja sobre la humanidad. Grítalo, hija Mía, ¡grita el Mensaje del Cielo desde los tejados! Ahora, hija Mía, te sentarás y te unirás a las oraciones. Recibirás dos fotografías. Estúdialas bien, hija Mía. Siéntate, hija Mía." (Pausa)

Jesús-"Hija Mía, Mi llegada fue tardía; hay razón para esto."

Verónica-Todo el que pueda arrodillarse, por favor, hágalo. Jesús está de pie ahora arriba del estandarte de San Miguel del lado derecho del asta de la bandera.

Ahora Jesús se adelanta y Nuestra Señora desciende con El. Nuestra Señora y Santa Teresita y las tres monjas detrás de Santa Teresita. Yo las conozco, sus hermanas.

Ella la llamó Celine. Ahora se adelantan y Jesús cambia Su manto. Jesús tiene puesta una túnica de color crema y sandalias marrón en Sus pies. El no parece tener frío porque cambia Su túnica, y Su manto cuelga por encima de Sus pies. Ahora Jesús ve hacia delante.

Jesús-"Verónica, hija Mía, debes apresurar el Mensaje. El tiempo se acorta para que el mundo reciba un Aviso del Corazón misericordioso del Padre. Si este Aviso no es atendido, os puedo asegurar que no será mucho más tiempo antes que el brazo sea puesto sobre vosotros pesadamente.

Escucha bien, hija Mía, y recuerda lo que tengo que decirte. Sigue la dirección de Mi Madre y no busques caminar por tu propio camino.

Las fotografías te son dadas por una razón. Leélas cuidadosamente. La importancia de tu trabajo ha llegado a los oídos de los que buscan silenciar tu voz ahora. No busco colocar miedo en tu corazón, hija Mía; sólo puedo advertirte en este momento que debes ser sumamente cuidadosa con tus asociaciones.

No te reunirás con ningún extraño hasta que haya pasado el peligro. Dejarás este mundo habiendo vivido una vida de soledad. La asociación no es necesaria. El socializar no es necesario en tu trabajo, hija Mía. Te retirarás a un mundo de oración, meditación y enviarás el Mensaje a través del mundo. El enemigo te llegará de muchas formas, en muchos lugares; por lo tanto, debes cuidar tu vida bien.

Ahora, hija Mía, te doy Mi paz en valor y perseverancia. La fortaleza se te dará para continuar tu Misión, pero sabe que la batalla por las almas ruge ahora. Satanás enviará grandes fuerzas en contra de tí y de todos quienes trabajan para Mi Madre, pero sabed ahora que Su voz no será silenciada a través del mundo, ¡porque Nosotros levantaremos grandes enemigos en contra de estas fuerzas de satanás! ¡A medida que ellos buscan enviar enemigos entre vosotros, Nosotros los aplastaremos!

Yo sé, hija Mía, que sientes gran miedo. Es tu naturaleza humana. Sabe, hija Mía, que no serás removida de tus amistades hasta que el Padre lo juzgue conveniente."

Verónica-Ahora Jesús extiende Su mano, y ve hacia abajo y hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Jesús ve hacia el lado derecho del asta de la bandera. El tiene una mirada muy extraña en Su rostro y dice:

Jesús-"Hijo Mío, ¡no ganaréis nada empleando ese instrumento de destrucción, porque Mis ojos están sobre tí!"

Verónica-¡Oh! Ahora Jesús baja Su mano y señala hacia el árbol.

Jesús-"¡IDOS SATANAS! En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. ¡TE ORDENO REGRESAR AL INFIERNO! Solo hay UN DIOS, ¡el Altísimo Señor Dios en el Cielo! Y en cuanto a tí, ¡regresarás a satanás y le dirás estas palabras exactas que te He dicho! En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. ¡Amén!"

Verónica-Ahora Jesús mira hacia abajo y El hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Jesús-"Hija Mía, ahora conoces el gran peligro que enfrentas si buscas ir por el camino sin escuchar a Mi Madre. Nosotros te podemos advertir, pero si no escuchas, debes aceptar las consecuencias."

Verónica-En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Jesús-"Recibiréis muchas gracias al visitar estos terrenos sagrados - gracias en abundancia, gracias para curación y conversión.

Las fuerzas del mal se reunirán para tratar de detener la buena obra. Reza por la Luz - serás guiada por tus ángeles."

Verónica-Ahora Jesús extiende Su mano: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Jesús-"Hijos Míos, no será necesario sacar vuestros sacramentales de sus envolturas - Yo puedo ver dentro de ellas."

Verónica-En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Ahora Jesús va al lado izquierdo del asta de la bandera otra vez. El ha ido de aquí para allá porque hay algo por los árboles que me asustó. Jesús hizo una señal hacia los árboles. Ahora El regresa lentamente al lado izquierdo del asta de la bandera y mira hacia abajo ahora.

Jesús-"El se ha ido, hija Mía, por lo tanto no tengas miedo en tu corazón."

Verónica-Ahora Jesús extiende Su mano, y hace la señal de la Trinidad: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Ahora extiende Su mano y una luz llega sobre los terrenos. Veo estas bellas luces blancas, brillantes. Emanan de las manos de Jesús, y llegan sobre los terrenos aquí. ¡Oh! ¡Son tan bellas! Ahora se abren como un abanico y parecen tener todos los colores del arco iris. Oh, son simplemente bellas, y Jesús sonríe. Ahora baja Su mano y se la pone sobre Su pecho, así, y parece haber una tremenda luz roja que brilla a través del corazón de Jesús. Nuestra Señora viene para estar cerca de Jesús, y Ella dice:

Nuestra Señora-"Ves, hija Mía, las espinas que han sido colocadas en el Corazón de Mi Hijo. ¿Cuántos aliviarán Su Corazón adolorido? ¿Cuántos alcanzarán y tratarán de salvar a sus hermanos y hermanas en estos terribles tiempos?

Oración, mucha oración es necesaria, porque las fuerzas del mal están puestas contra todos. Rezad una constante vigilia de oración. Un gran Aviso pronto será enviado sobre la humanidad y, entonces, debo deciros ahora y repetirme, si este Aviso no es atendido y seguido y aceptado como viniendo del Padre, vendrá sobre la humanidad un Castigo tal como nunca ha sido visto desde el inicio de los tiempos. Muchos morirán en la gran llama de esta Bola de la Redención.

¡No seáis desviados por los que lo llaman miedo y tácticas de miedo! ¡Os aseguro, hijos Míos, que son un hecho! Escuchad ahora y aprended de esto. ¡Se os ha dado la gracia para escuchar Mi voz! Actuad ahora porque el tiempo se acorta."

Verónica-Ahora Nuestra Señora extiende Su Rosario. Jesús asciende alto a la punta del asta de la bandera. Y Nuestra Señora extiende Su Rosario con el crucifijo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Ahora Nuestra Señora se inclina. ¿Debo repetirlo, Madre Santísima?

Nuestra Señora-"Sí, hija Mía, para que recuerdes lo que te digo. No seáis mal guiados por la ropa exterior del hombre ya que hay muchos lobos en ropas de ovejas, llevando la ropa de rango. Sabed que muchos se han entregado a satanás.

Rezad, rezad mucho por los que llevan las mitras más altas, porque, ellos, también, se han colocado a sí mismos sobre el camino al infierno. Vuestras oraciones y vuestros actos de sacrificio y los que escuchan Mi voz, rezad mucho por los Sombreros Rojos que han ido al camino ancho."

Verónica-¡Oh, que terrible!

Nuestra Señora-"Rezad, hijos Míos, una constante vigilia de oración. En vuestra caridad de corazón, rezad mucho por vuestro clero; ellos están en gran angustia de espíritu."

“Mi primera palabra en el Año Nuevo es PREPARAR: P-R-E-P-A-R-A-R, subrayado. Os bendigo a todos, hijos Míos.”

FIN