El Papa huirá en terror...

Sangre fluirá en Roma!

Víspera de Nuestra Señora del Monte Carmelo15 Julio 1976

Verónica—Hay dos rayos largos de luz azul que vienen de lados opuestos del cielo y se encuentran justo arriba de la estatua de Nuestra Señora. Un rayo ahora se abre y forma un lo que se ve como, lo que parece ser un camino, un camino muy angosto. Y a nuestro lado izquierdo—el lado derecho del camino angosto, y de nuestro lado izquierdo, justo arriba de los árboles, radiando del cielo, hay dos corrientes de luz que forman un camino ancho. Pero el camino ancho desciende y parece bajar más allá de los árboles. El camino angosto termina arriba de la cabeza de la estatua de Nuestra Señora.

Hay puntos azules de luz que aparecen por todo el cielo. Es simplemente bello. El cielo comienza a aclararse, a ponerse muy brillante, y puedo ver las astillas, muy pequeñas partículas, de gracias que brillan, de las que habla Nuestra Señora muchas veces, las gracias que serán evidentes al ojo humano.

Ahora a nuestro lado derecho, hay un rayo de luz que se adelanta. Nuestra Señora desciende ahora; Ella flota como si estuviera en un graderío. Ella desciende ahora por este camino angosto, y detrás de Ella está San Miguel, que cubre la mayor parte del cielo. Su cabello—su cabeza es tan grande que llega más allá de la bandera de nuestro país.

Nuestra Señora ahora flota hacia—Ella no camina; es llevada por el viento—a nuestro lado izquierdo. Sería el lado derecho del cielo para Nuestra Señora.

Nuestra Señora sostiene en Su mano derecha un Escapulario muy grande. Es una pieza de tela marrón. No hay figuras sobre ella, pero está cosida muy hábilmente. Es una enorme réplica del Escapulario marrón. Y en Su mano izquierda Nuestra Señora lleva el Rosario. Es un bello Rosario blanco con el Padrenuestro dorado y un brillante crucifijo. El crucifijo es tan brillante que, a medida que Nuestra Señora gira, la luz sobre el crucifijo encandila mucho los ojos. Nuestra Señora ahora besa la tela marrón y se la pone alrededor de Su cuello. El pedazo de tela marrón cuelga hacia delante de la túnica de Nuestra Señora, de Su manto.

Nuestra Señora lleva puesto un manto azul muy profundo, y una blanca, una brillante túnica blanca con una banda de—no es azul; es como un color crema. Nuestra Señora ahora se pone Su Rosario y lo entrelaza en el cordón alrededor de Su cintura. El crucifijo cuelga hacia abajo sobre la parte de la pierna de la túnica de Nuestra Señora.

Nuestra Señora toca Sus labios con Su dedo índice, lo que significa escuchar bien.

Nuestra Señora—“Hija Mía, debes comprender que no es a menudo que Yo te envío en una misión lejana. Sin embargo, en Nuestros tiempos desesperados, tienes que estar lista para seguir Mi dirección sin previo aviso.

Es triste, hija Mía, que hay tantos engaños y errores que prevalecen sobre la tierra. Las almas caen en una profunda oscuridad, a medida que son mal guiadas por Nuestro clero y por los que han desechado la Luz para correr de bruces hacia la oscuridad.

SAN FRANCISCO DE ASÍS

“Hija Mía, se han mitigado Nuestros Corazones, porque has defendido a Nuestro amado hijo, Francisco, San Francisco de Asís.

Sí, hija Mía, aún los bendecidos son atacados sobre la tierra por satanás, ya que saben que éstos benditos se han unido en la lucha por delante en contra de las fuerzas del 666, el hombre de perdición ahora suelto sobre vuestra tierra. La batalla continúa; el mal se ha acelerado.

Te instruiré, hija Mía, para el conocimiento de toda la humanidad. Las palabras “desnudez“ y “desnuda“ han sido malintepretadas, y han sido tomadas del contexto del buen Libro, la Biblia. Mira, hija Mía, a medida que Yo desarrollo—descubro la historia para tí.”

Verónica—El cielo comienza a abrirse del lado derecho. Veo un cuerpo de agua muy tranquilo, un mar. Y en el agua hay un barco; es de construcción de madera, muy rudamente hecho. Está apaciblemente en el agua, y ahora, a medida que Nuestra Señora me lleva hacia delante, puedo ver unos hombres—uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve—nueve hombres están de pie en el barco, y ellos están halando una red que está estirada por un lado del barco.

Tres de los hombres tienen túnicas amarradas alrededor de sus cinturas, pero quitadas de sus hombros. Los hombres han estado pescando, pero no han llenado sus redes, dice Nuestra Señora. Los hombres han estado pescando pero no han llenado sus redes.

LA DESNUDEZ NO SERA PRACTICADA

Nuestra Señora—“Observarás, hija Mía, que ninguno de estos hombres están desnudos, ya que la palabra 'desnuda' puede ser mal interpretada, cuando lo que significa es despojado o descubierto, pero no enteramente. La desnudez no será practicada ante otro ojo humano. Adán y Eva, vuestros primeros padres, cuando se encontraron desnudos, se cubrieron con hojas. Por lo tanto, mira hija Mía, y graba la verdad.”

Verónica—Del lado izquierdo del barco veo a un hombre, un hombre alto; él tiene una barba y largo cabello marrón. Ahora a medida que veo, él amarra la cuerda más apretadamente alrededor de su cintura. El tiene puesta una túnica, una túnica larga, pero debajo puedo ver la parte superior de un ropa interior.

Nuestra Señora—“Hija Mía, se llama una prenda (lienzo).”

Verónica— Una prenda. Y la túnica llevada por el hombre ahora es quitada de sus hombros a medida que él aprieta la cintura, para que cuelgue suspendida de su cintura.

Las aguas están cálidas; el aire está pesado; y ellos continúan trabajando, los hombres, para recoger los peces. Se están desilusionando, y ellos miran a su alrededor. Otro hombre, que lleva puesta una larga túnica amarrada a la cintura, apretada fuertemente alrededor de su cintura, se acerca al primer hombre de pie a la izquierda. Puedo escuchar su voz. El dice: “Simón Pedro, ¡mira! Allí está el Maestro en la playa.”

Simón Pedro es el hombre a la izquierda, y él gira y mira hacia la corta distancia que hay a la playa. Con emoción se levanta su túnica, la parte superior de ella, y coloca sus brazos en las mangas y sube la túnica más cerca alrededor de su pecho a medida que aprieta el cordón.

Nuestra Señora—“Nunca estuvo Pedro desnudo, hija Mía, desnudo como lo que el hombre llama desnudez. La palabra 'desnuda' puede ser tomada del contexto, repito. Pedro encontró el trabajo pesado y caliente. El se quitó la parte superior de su túnica apretándola fuertemente alrededor de su cintura a medida que trabajaba, a medida que trabajaba con dificultad con las redes pesadas, para subir los peces.”

Verónica—Ahora el hombre quien se había acercado a Pedro señala a la playa. Y Pedro se pone muy emocionado y los otros hombres comienzan a halar las redes. Se han puesto muy pesadas, y puedo ver los pescados brincando. ¡Oh! Las redes están llenas de pescados que saltan. ¡Oh! Y el hombre del lado izquierdo, quien habla con Pedro, dice: “El Maestro ha llenado las redes.”

Ahora Pedro va hacia la parte de adelante del barco y salta, de pies, al agua. No está muy profundo. No están muy lejos de la playa, y él trata de nadar y de caminar hacia la costa. Y ahora en la costa está Jesús; puedo ver a Jesús. El está de pie con Su larga túnica blanca, Su manto en Su brazo.

Hace mucho calor. Es temprano de mañana, alrededor de las diez u once, dice Nuestra Señora. Las diez u once, pero está muy cálido y húmedo.

Y ahora puedo ver que Pedro se apresura a llegar a la costa—parece una playa, y la arena, aunque no es blanca, es de color rojizo, se ve como lodosa—y ahora se tira a los pies de Jesús.

Ahora preparan leña, y hay un fuego. Había sido preparado anteriormente, porque ahora arde bien. Y Jesús dice: “Venid, comamos.”

Y ahora los hombres del barco están muy emocionados, y están viniendo y tratando de halar las pesadas redes desbordadas con peces detrás de ellos. Todos están hablando emocionadamente del poder de Jesús para llenar estas redes después que ellos habían trabajado la mayor parte de la noche sin éxito.

Ahora se pone muy oscuro, y Nuestra Señora se acerca, justo arriba de la bandera, la bandera americana.

Nuestra Señora—“Hija Mía, ahora comprendes el por qué te permití llevar la cruz.

San Francisco, tu patrón, él no se apareció desnudo ante su obispo. Es una expresión, un símbolo de despojaros de todos vuestros deseos y bienes mundanos. El deseó vivir una vida de pobreza y piedad, amando a todas las criaturas de Dios, porque reflejaban el gozo y la dignidad de su Maestro, el Altísimo Señor Dios en el Cielo.

Hija Mía, mucha penitencia, mucha expiación son necesarias por las abominaciones que son cometidas por los corazones de los hombres. La Casa de Mi hijo, Su Iglesia, está bajo constante ataque por las fuerzas del 666. Estos demonios están sueltos en estos tiempos finales, hijos Míos, entrarán dentro de los cuerpos de cualquier hombre, mujer o niño quien haya caído fuera de la gracia.

Hijos Míos, no caigáis en el error—no caigáis dentro del error: tenéis que rezar por la Luz antes de leer las Escrituras. Muchos se han colocado para cambiar, renovar y poner engaño en las líneas escritas por los profetas.

Hija Mía, no te preocupes por expresar tus verdaderos sentimientos. Si no puedes aceptar la penitencia, ¿podrás aceptar una cruz más pesada, hija Mía.

Cuando te mando en una misión, hija Mía, no te preocupes por el resultado. Habrás cumplido con lo que Yo te mandé a hacer.

NO SE PODRÁ TENER SACERDOTES INSTANTÁNEOS

“El hombre tiene que tener precaución en la manera en que él está tratando de enderezar la Iglesia de Mi Hijo. Hay muchos quienes corren precipitadamente de cabeza dentro del error y la confusión. El sacerdocio será paso a paso, lección por lección. No podemos, hijos Míos, tener sacerdotes instantáneos ahora.

Preguntas, hija Mía, y tengo que darte los hechos.

Mi Hijo le enseñó a Sus sacerdotes, Sus discípulos, los Apóstoles, en el tiempo que El estuvo sobre la tierra. El infundió en ellos acumulaciones de conocimiento que eran de manera sobrenatural. En tu mente humana y tus limitaciones humanas, hija Mía, no podrás comprender completamente los caminos del Padre. Los doce discípulos, los Apóstoles, establecieron la regla, y ellos fueron enseñados en la verdad, los hechos y en una base sólida.

El hombre a través de los tiempos no se satisfizo y se llenó de orgullo. El buscó traer, meter en la Biblia su propia interpretación de las palabras. Para los sencillos de corazón, los que no sucumben al orgullo y a la arrogancia, las palabras son muy claras.

ES REQUERIDO EXTENSIVO ESTUDIO

“Un verdadero sacerdote es un hombre quien ha sido legalmente ordenado; un verdadero sacerdote es un hombre quien necesitará estudio extensivo para prepararlo para poder comprender y enseñar la verdad. A los primeros Apóstoles Jesús les dio este conocimiento; los descendientes de Pedro reciben este conocimiento del Espíritu Santo.

Es solamente cuando estos descendientes del sacerdocio no rezan y se han metido dentro del mundo del humanismo y del modernismo, que ya no pueden llevar la Luz a las ovejas. Ellos dispersan a las ovejas en todas las direcciones, sembrando confusión, abominaciones, errores y mentiras. Y preguntas, como hizo Pilatos: ¿Y cuál es la verdad? Mi Hijo es la verdad, en Dios el Padre y el Espíritu. Mi Hijo es la Luz del mundo. Si hacéis sacerdotes instantáneos, ¿qué bien hay sin la sal.

Hijos Míos, hay mucho que corregir en los procedimientos que el hombre ha escogido para enderezar el mal. Rezad una constante vigilia de oración para que satanás no entre sobre las buenas obras.

Hijos Míos, tenéis que continuar llevando vuestros sacramentales. Tenéis que venir a Mi Hijo en los tabernáculos del mundo. Uníos a El; rezad con El; haced penitencia por vuestros hermanos y hermanas. Mucha expiación es necesitada. Habrá mucho crujir de dientes y aflicción enviados sobre el mundo por el maligno.

Hija Mía, no especularás con fechas. Te aseguro, todo el conocimiento que el Padre Eterno desea darte, aparecerá ante tus propios ojos. Se paciente y resignada, hija Mía.

El Mensaje del Cielo está llegando a todos los rincones del mundo, de la tierra. Bendigo a Nuestros hijos, tus vecinos, tus hermanos del norte, quienes llevan las boinas blancas. Bendigo a los de tu nación, hija Mía, los Estados Unidos, quienes llevan las boinas blancas y las boinas azules.

Yo comprendo, hija Mía, que hay confusión. Las boinas azules serán llevadas únicamente por las señoras quienes estén en el círculo de Luz. Son señales y significan que están colocadas dentro del círculo de Luz. Este mensaje de las boinas azules fue uno personal, hija Mía, y no será adoptado universalmente. Repito: todos llevaréis boinas blancas, menos las señoras del círculo interior.

Continuad, hijos Míos, con vuestras oraciones de expiación. Rezad por vuestros obispos; rezad por vuestro Santo Padre, Nuestro hijo bendito quien ahora lleva su cruz. No os asombréis con los eventos futuros que pronto os llegarán.

Así como os instruí anteriormente, hay un impostor; hay uno quien es el doble de vuestro Santo Padre. El juego de los rojos y los azules es jugado como ajedrez, hija Mía. Tenéis que mirar bien.

Habrá una reunión en tu ciudad de Filadelfia, hija Mía. Reza para que de la confusión reinante, mucho bien pueda desarrollarse.

El Padre Eterno mira con gran ansiedad, hija Mía. Mantén una constante vigilia de oración por tus obispos. No estés preocupada por la opinión pública, y no desperdicies tu energía y tu tiempo precioso en tratar de combatir la opinión adversa. Ve hacia adelante, llevando la bandera de Fieles y Verdaderos.”

Verónica—Ahora Nuestra Señora extiende Su Rosario. Ella lo saca de alrededor de Su cintura, y lo extiende, así, con el crucifijo colgando. Es bastante pesado. Oh, es bello, aunque—un tono dorado, un color que es tan brillante que casi duelen los ojos al tratar de ver el centro de la luz. Nuestra Señora extiende ahora Su Rosario, así, y hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Nuestra Señora va hacia nuestro lado izquierdo, justo un poco arriba del árbol, y extiende Su mano: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

San Miguel ahora se ha unido a Nuestra Señora, y van hacia nuestro lado derecho. Ellos viajan bastante rápido con el viento; simplemente se deslizan. Nuestra Señora ahora se inclina, y extiende Su Rosario, así, y hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Nuestra Señora—“Os bendigo a todos, hijos Míos, como el Padre Eterno os bendice en el Espíritu, y envía sobre vosotros gracias: gracias para curaciones y conversión—curas del cuerpo y curas del alma.”

Verónica—Ahora Nuestra Señora retrocede al cielo. San Miguel—él está del lado derecho de Ella ahora. El cruzó, y está de pie a la derecha de Nuestra Señora. Tiene la balanza en su mano derecha, la balanza dorada, y una lanza que sostiene levantada ahora en su mano izquierda. No puedo ver el rostro de San Miguel. Creo que nunca he visto el rostro de San Miguel—la luz es tan brillante. El color refleja, la luz brillante se refleja sobre su cabello, e ilumina todo el cielo alrededor de Nuestra Señora al lado izquierdo del árbol.

Nuestra Señora—“Siéntate, hija Mía, y espera a Mi Hijo.” (Pausa)

Verónica—El cielo se vuelve un profundo rojo-humoso. Es un color cálido, un rojo encendido. Ahora del lado derecho, a la derecha de la estatua de Nuestra Señora, alto por encima de las banderas, hay un rayo, una faja de luz blanca que viene ahora a través del cielo. Y directamente arriba de él, San Miguel se adelanta y pasa a—él no pasa, se desliza hacia nuestro lado izquierdo, su lado derecho.

Ahora a través de la luz—la luz ahora se agranda, y hay corrientes de luz que vienen del centro. Son, una, dos, tres rayos de luz que vienen directamente hacia abajo.

Oh, y alto arriba del rayo, directamente arriba de la cabeza de Nuestra Señora, está Jesús. Oh, hace bastante viento; Su cabello ondula. No tiene zapatos en Sus pies, ni siquiera sandalias; están descalzos. Y Sus manos ahora están extendidas. El tiene Sus manos extendidas enfrente de El, y es de ellas que emanan los rayos—de ambas manos. Es muy bello. Ahora el rayo en el centro se extiende hacia arriba y va directamente a Su pecho. ¡Oh, bello.

Jesús desciende, seguido por San Miguel. Y Nuestra Señora ahora se aparece en la luz. Ella desciende justo detrás de Jesús, y San Miguel está del lado derecho ahora. Nuestra Señora va hacia—Ella se desliza entre Jesús—Ella está del lado derecho de Jesús, y San Miguel está a la par de Ella.

Ahora Jesús remueve su vestimenta de Su pecho, y hay un enorme corazón rosado—oh, un corazón, es casi un rosado profundo blasonado en Su, al frente de Su túnica. Jesús extiende Su mano, así, y toca ahora Sus labios, lo que significa escuchar y repetir.

Jesús—“Hija Mía, aquellos quienes han recibido una abundancia de gracias, mucho es esperado de ellos. No se os dará más carga de la que podéis llevar.

Hay ahora en la ciudad de Roma una conspiración del mal para remover a vuestro Vicario de la silla de Pedro. Las fuerzas, las fuerzas rojas se reúnen. Rezad una constante vigilia de oración. Cuando el levantamiento en Roma ocurra, hijos Míos, sabed que el fin de vuestra era está a mano.

Vuestra nación, los Estados Unidos, está ahora, se ha colocado al borde de, un camino hacia el desastre. Mucho dependerá de vuestro libre albedrío para ejercer el poder de colocar en vuestro gobierno a hombres de Dios u hombres de secretos oscuros. Rezad por vuestro gobierno y vuestros líderes; rezad para que escojáis sabiamente, ya que vuestra nación está en caos.

Hijos Míos, Mi Madre os ha advertido de los días venideros. Yo no tengo que ampliar sobre Su dirección. Mantened una constante vigilia de oración a través de vuestra nación y del mundo. Debéis ser perseverantes y diligentes. Hay muchos ejércitos de satanás ahora a través de vuestro mundo. El Padre Eterno planea la estrategia para combatir este mal; sin embargo, el hombre sostiene su destino por medio de sus acciones.

La Bola de la Redención, la dirección para el Castigo, está con el Padre Eterno. Estad preparados en todo momento para el Aviso venidero. Todos los que estén de buen espíritu no tendrán nada que temer; ellos pasarán por estos tiempos con gran fortaleza en el conocimiento que la victoria final está con el Cielo.

Todos los padres de familia sostienen la medida de responsabilidad por la salvación de las almas de sus hijos. No esperéis que otros salven a vuestros hijos. Debéis retener la Fe en sus corazones a través de vuestros hogares y vuestra unidad familiar. Satanás ha sembrado discordia dentro de los círculos de la familia. Será una lucha en los días venideros para evitar que vuestros hijos caigan dentro de la telaraña del mal que lentamente atrapa al mundo. Satanás está tejiendo su telaraña del mal como si fuera la viuda negra.

Las fuerzas del 666 están dispersando su mal a través de vuestro mundo. No seáis engañados; no os pongáis en especulación, ya que se os ha dado el significado del 666 en el pasado: seis es por los seis que vienen, y han venido; seis es por los seis días de gran sufrimiento; y seis es por los seis que serán castigados.

LA FOTOGRAFÍA DE JACINTA

“La fotografía milagrosa, dada al mundo a través de Jacinta, la niña vidente, ha sido descartada y olvidada. Era, y todavía es, un misterio para la humanidad. Pero el secreto ha sido dado a los simples de corazón. Los de gran conocimiento, quienes sostienen los lugares más altos sobre la tierra, han perdido el camino de vista, el camino de su redención. Es solamente en los corazones de los que permanecen sencillos y puros de pensamiento y obra, que estos milagros de fotografías, de curaciones del espíritu, de curaciones del cuerpo, serán dados.

Es triste, hijos Míos, que Nosotros tenemos que ver sobre un mundo que se ha vuelto más oscuro, más corrupto y profanado que en el tiempo de Noé o Sodoma. Despertad ahora de vuestro sopor, Mis pastores. Ya no queda mucho tiempo para reunir a Mis ovejas. ¿Y estaréis delante de Mí y diréis que vuestra enseñanza a Mis ovejas ha sido pura en Mi vista? ¡No! Os digo: muchos de vosotros os habéis quedado dormidos.

No seáis engañados por los que dicen: ¿Dónde está Su venida? Porque os aseguro, que como el día sale de la noche, como la luz sale de la oscuridad, Yo regresaré.”

Verónica—Ahora Jesús va hacia, directamente arriba de nuestra bandera, la bandera Americana, y El señala hacia abajo a la bandera.

Jesús—“Mirad, hijos Míos, sobre una nación, América la Bella, que se ha entregado a satanás. Mirad una nación que ha conspirado con el enemigo, los enemigos de Dios. Mirad una nación guiada por Mi Madre durante años de plenitud sobre la tierra, y mirad una nación que será castigada a través del sufrimiento.

El Mensaje del Cielo irá por todo vuestro mundo, y luego vendrá el fin. Habrá un bautismo de fuego enviado sobre la humanidad. ¿Cuán pronto, hijos Míos? Todo depende de vosotros y de vuestras acciones. La oración debe ir unida a la acción, las obras, las buenas obras de expiación.

Aquellos en Roma quienes se les ha dado un lugar para guiar a las almas de la humanidad, tienen ahora que limpiar haciendo inventario. Sus obras han sido encontradas faltas; su dirección ha sido encontrada falta, y ninguno escapará de la ira de un Dios enojado.

PASTOR HUIRA EN TERROR

“A menos que recéis más por vuestros obispos, habrá caos en Roma: obispo contra obispo, cardenal contra cardenal, mientras satanás estará en medio de ellos. Sangre fluirá en las calles de Roma. Vuestro Pastor, el líder de vuestras ovejas, huirá en terror.

Os digo ahora, hijos Míos, Yo ansío traeros palabras de alegría y gozo, pero sabed que si la balanza no es equilibrada pronto, este gozo estará con la victoria final.”

Verónica—Ahora Jesús extiende Su mano, así, con los tres dedos enfrente de El, y hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Hace mucho viento. Ahora Jesús flota; El se desliza con el viento por el cielo hacia nuestro lado derecho, directamente arriba del segundo árbol, y mira hacia abajo y extiende Su mano, así: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Jesús ahora va hacia nuestro lado izquierdo. El se une a Nuestra Señora y a San Miguel, quienes han estado de pie allí inmóviles. Nuestra Señora no se ve muy feliz; Ella tiene una expresión muy triste en Su rostro. Y ahora Jesús se adelanta y sube alto arriba del árbol. Y El está de pie ahora, inclinado, y extiende Su mano: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Jesús—“Os bendigo a todos, hijos Míos, como el Padre os bendice, y Nosotros enviamos entre vosotros al Espíritu de Luz. Continuad con vuestras oraciones de expiación. Id hacia delante y enviad el Mensaje a través del mundo. Gritadlo desde los tejados, ya que el tiempo se acorta.”

Verónica—Ahora Jesús se eleva muy, muy alto en el cielo. La luz que irradia de todo Su alrededor ahora se cierra, y El pasa directamente a través de la luz; es como si el cielo se abriera y se cerrara.

Nuestra Señora está de pie allá con San Miguel, justamente arriba del estandarte de San Miguel, y Ella ahora toca Sus labios.

Nuestra Señora—“Hija Mía, continuad con vuestras oraciones de expiación. Yo estaré con vosotros a través de los días venideros.”

Verónica—En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. (Verónica reza el Credo y los Actos de Fe, Esperanza y Caridad solicitados por Nuestra Señora).

FIN