Por lo menos un billón de personas perecerá...

Un Cometa Asesino!

24 Aniversario de Nuestra Señora en BaysideJunio 18 1994

Verónica—El cielo encima de nosotros se vuelve muy iluminado. ¡Oh! está en el—la luz es muy, muy misteriosa. Y viene hacia adelante. Forma un enorme diamante brillante, una estrella resplandeciente, una bella estrella.

Ahora la misma estrella se abre y allí, como si saliera de un retrato—no lo puedo poner exactamente en palabras, como explicarles ésta a ustedes—una estrella tremenda. Y justo en el centro de ella—ahora cubre todo el cielo encima de nosotros, sobre nuestras cabezas, y yo diría que también la parte que está detrás de nuestras cabezas.

Oh, y Nuestra Señora viene directamente a través de esa estrella. Se baja como si estuviera sostenida por un pedestal allí. Nuestra Señora se baja y Ella ve a todo Su alrededor. Ya no está allí, debe haber una especie de viento, porque sopla Su falda hacia adelante y hacia atrás.

Nuestra Señora se ve tan frágil y tan bella. Y hay una luz que emana de Ella. Hay una luz que brilla y hace que Ella se vea tan bella, que no hay palabras humanas para describir.

Ahora Nuestra Señora ve hacia arriba y sonríe. Yo, yo comprendo que Ella está viendo lo que acaba de pasar encima y hace bastante ruido (un aeroplano). Ahora Nuestra Señora sonríe y Ella baja hasta casi, ahora—muy cerca de nosotros. Y Nuestra Señora lleva Su dedo a Su boca.

Nuestra Señora—“Hija Mía, me acerco tanto debido a las multitudes. De ninguna manera deseo que me perturben al verme en masa, hija Mía.


CINCO VEN A LA SANTÍSIMA MADRE

“Se que a menudo has pedido que me aparezca a los demás para hacer más corta tu misión. Sin embargo, hija Mía, debo seguir las instrucciones del Padre Eterno, y El desea en este momento que no haya más de cinco quienes reciban esta visión. Les explicarás todo lo que te diga, hija Mía, en relación a esta visita.”

Verónica—Ahora Nuestra Señora gira hacia Su derecha y contempla. Y ahora veo algo que Nuestra Señora tiene en Sus manos que nunca había notado durante todos estos años de apariciones. Tiene un crucifijo—no, no exactamente un crucifijo, sino una cruz como la mía. Pero la cruz no tiene cuerpo. Nuestra Señora sonríe.

Ahora Ella coloca la cruz justo a Su lado, y lo extraño de todo es que no veo que la cruz esté sobre algo como una mesa. Simplemente está suspendida junto a Nuestra Señora en el aire. Es de la única manera que puedo explicarlo. Nuestra Señora mueve Su cabeza en afirmación. Ahora Nuestra Señora coloca Su dedo índice sobre Sus labios.

Nuestra Señora—“Hija Mía e hijos Míos, y especialmente tú, Mi hija Verónica. Deseo explicarte la urgencia de llamarte esta noche a los terrenos.

“Tu fuerza no está tan hábil para tu como en el pasado, hija Mía. Te aconsejaría que no trates de hacer demasiado de una sola vez. Sé, hija Mía, lo que me dices interiormente , que no sientes que pierdes fuerza. Eso es porque lo que estás dispuesta a sufrir no coincide con lo que puedes sufrir. Hija Mía, te pediré en tu propio idioma, que lo tomes más suave. Deseamos mantenerte sobre la tierra durante algún tiempo.


EE.UU. ENREDADOS EN OTRA GUERRA

“Ahora, hija Mía, le dirás a la humanidad que está programado un castigo terrible para la tierra. Si vosotros, hija Mía e hijos Míos, todos quienes escuchéis Mis palabras, vais hacia adelante como soldados de paz durante este tiempo, porque—digo paz, porque vuestra nación pronto estará enredada en otra guerra.


UNA GUERRA HASTA EL FIN

“Vuestras oraciones deben subir al Cielo, y Yo las acompañaré ante el Padre Eterno. Quizá, hija Mía e hijos Míos, hay esperanza para la humanidad. La siguiente guerra involucrará a muchas naciones. Será una guerra hasta el fin. El hombre ha obtenido muchos conocimientos, no para prevenir la destrucción sino para mantenerla para su propia glotonería, su propia pérdida de Fe, y para menospreciar a su prójimo.

“Sabed, hijos Míos, que el Padre Eterno observa y Nosotros en el Cielo sabemos lo que espera a la humanidad. La Bola de la Redención revolotea ahora en vuestra atmósfera. Es a través de la voluntad del Padre Eterno que vengo a vosotros esta noche para advertiros que el Padre Eterno se cansa de vuestro razonamiento, de vuestra falta de fe, de malcriar a vuestros hijos.

“Padres de familia, vuestros hijos un día os reprocharán si no les mostráis una verdadera expresión de amor y les dais las semillas de la Fe. Sin estas semillas, ellos quedarán perdidos para la humanidad y para el Cielo.

“Hija Mía e hijos Míos, no os asustéis con Mis palabras. No vengo a castigaros ni a haceros penar. Vengo como Madre de la verdad. El Cielo no puede permitir el saqueo de las almas jóvenes. Todos los padres de familia quienes no guarden las almas de sus hijos tan bien como sus cuerpos serán responsables en sus últimos días.

“Hija Mía e hijos Míos, a menudo lloro durante Mi estadía en la tierra y Mi viaje a través del mundo. Sé lo que le espera a la humanidad. Hace varios años os di el conocimiento de la Bola de la Redención. A pesar que no podéis verla ahora, todavía revolotea sobre el mundo. Os pido ahora, ¿no podéis regresar de vuestras manera de malcriar? Vuestros hijos sufren a medida que se les deja vagar, tomar sus propias decisiones sin la guía de la familia.


LA BOLA DE LA REDENCIÓN SERÁ ENVIADA A MENOS QUE....

“Hija Mía e hijos Míos, por favor, la Bola de la Redención será enviada sobre la humanidad si no se hace caso de las medidas que Yo os he dado esta noche para salvar a vuestra nación y a otras naciones del mundo. Los pequeños niños son dejados para que vaguen, para que tomen sus propias decisiones mientras los padres van felices por su camino, sin pensar en las almas que tienen que guiar. Muchos padres de familia han perdido ahora sus caminos. Se han enredado con la humanidad y no con Dios.

“Padres de familia, enseñad a vuestros hijos las palabras de la Biblia. haced que la Biblia sea un libro necesario en vuestros hogares, no algo que se os puede dar como regalo de parte de la humanidad, sino como un regalo del Padre Eterno. Leed este Libro a vuestros hijos. Están sedientos por el conocimiento de Dios. Sólo vosotros como padres de familia los podéis salvar.


LOS PADRES DE FAMILIA DEBEN DISCIPLINAR A SUS HIJOS

“No sintáis, padres de familia, que estáis cometiendo injusticia con vuestros hijos cuando los reprimís cuando hacen mal. Debéis mantener una actitud rígida también con la crianza de vuestros hijos. Muchos morirán en la gran llama de la Bola de la Redención. Cuántos serán salvados; la cuenta solamente la conoce el Padre Eterno.

“Hija Mía e hijos Míos, por favor, os pido—estoy dispuesta a suplicaros como vuestra Madre para que salvéis a vuestros hijos y también en el final, que salvéis vuestras propias almas.

Hija Mía, te sentarás y esperarás, porque tengo una gran sorpresa para tu en poco tiempo, pero ahora Me hago hacia atrás mientras tengo una conversación con alguien, hija Mía, a quien tú conoces.”

Verónica—Oh, del lado de Nuestra Señora, a Su lado izquierdo, veo que el cielo se abre y ¡oh es Jesús! Está de pie a la par de Nuestra Señora, a Su lado izquierdo. Y El lleva puesto una túnica como de color ecru y sandalias. Puedo ver Sus pies desde aquí. Tiene sandalias color marrón. Se ven como de cuero; creo que son de cuero.

Y El tiene puesto un manto, una manto color crudo, casi blanco, sobre Su túnica. Hace bastante frío allí. Por eso asumo que Jesús tiene puesto Su manto. Ahora Nuestra Señora lleva Su dedo índice a Sus labios.

Nuestra Señora—“Hija Mía, siéntate y descansa. Todavía no termino la conversación contigo, pero ahora debes leer algunas fotografías muy importantes.” (Pausa)

Verónica—Ahora veo una gran estrella sobre el árbol alto del lado derecho de la bandera. Ahora esta estrella crece muy grande, una forma exagerada de la estrella. Pero, oh, veo por qué, porque la estrella ahora cubre toda el área de los árboles, más allá de los árboles y hacia nosotros; parece aumentar la velocidad o lo que quieran llamarlo, esta expansión de la estrella.

Ahora oh, justo en el centro Lo veo ahora—sé quien es porque El dijo que vendría tarde esta noche. Sé que es Jesús.

Ahora El se acerca. Ahora El se acerca más. Lo puedo ver muy claramente. Tiene un bello manto matizado con oro a Su alrededor. Está muy firme, no sé si es porque hay viento o qué, pero El hala el manto a Su alrededor para prevenir que se levante, creo. Se ve con mucho viento allí.

Y el manto sobre Su túnica tiene—está matizado en alguna clase de piel, pero parece centelleante, o como brillante. Nunca había visto algo así, como si hubieran algunos fragmentos de diamantes dentro de la piel. Nunca he visto algo así en la tierra.

Ahora Jesús ha llegado al árbol más alto, directamente enfrente de nosotros allí. Jesús está allí de pie, puedo ver que sí tiene sandalias, una especie de zapatillas.

Ahora El ve a Su alrededor y El parece estar sonriendo. Eso, claro está, me hace sentirme muy aliviada. No sabía por qué había venido tan tarde esta noche, pero El sonríe. Y ahora El lleva Su dedo índice a Sus labios, así, lo que significa que escuche y repita.

Jesús—“Hija Mía e hijos Míos, Mi Madre* tenía un mensaje urgente para vosotros, y ahora vengo tarde esta noche no para agrandarlo completamente. Lo que puedo deciros es que todos debéis de rezar más ahora, si no por vuestras familias inmediatas, sí por aquellos quienes no están en gracias.


CÍRCULO DE LUZ

“Hija Mía e hijos Míos, no vengo para sermonear a Nuestros hijos sobre la tierra. Todo lo que puedo decir es que deseo que todos vosotros recéis más y con vuestro buen ejemplo traigas a otros a Nosotros. Llamo a todos Nuestros hijos aquí esta noche el círculo de luz.


PRONTO UNA GRAN PRUEBA

“Pronto vendrá sobre la tierra una gran prueba. Muchos se perderán. No ampliaré porque tú, Verónica, te he dicho incontables veces que no converses sobre el castigo.

“Ahora quiero que Me escuchéis en silencio, hija Mía. Tengo algo que deciros. No lo repetiréis hasta que os diga.”

Verónica—Sí... No. ¿De verdad? Oh no—no se...¿Tiene que, tiene que suceder? Comprendo. Es algo tan horrible que no puede hablarse al respecto.

Jesús dice que debo repetir que a muchos se les ha olvidado la advertencia dada a través de incontables años—tierra sobre la venida de la Bola de la Redención. Muchos morirán en la gran llama de esta Bola de la Redención. Sólo las oraciones de aquellos quienes se preocupan por sus prójimos han prevenido que ésta haya sucedido antes.


ID ADELANTE COMO ÁNGELES DE LUZ

Jesús—“Hija Mía e hijos Míos, vengo como emisario de Dios el Padre, Mi Padre y el Padre de toda la humanidad sobre la tierra. Deseo en este momento hacer énfasis de nuevo que debéis ir adelante ahora como ángeles de luz—ángeles ciertamente, hijos Míos, sin alas, pero no por eso menos ángeles.”

Verónica—Ahora Jesús ve a todo Su alrededor. Se ve muy calmado; no parece enojado ni nada parecido, simplemente viendo a Su alrededor muy calmadamente. El dice:


CIENTÍFICOS PERPLEJOS

Jesús—“Continuaréis, hijos Míos, con las oraciones de expiación. Y debo deciros que el tiempo, en tiempo terrenal, se acorta. Habrá un gran Castigo impuesto sobre la humanidad. Reconoceréis ésta cuando encontréis en la atmósfera una enorme, inmensa bola de luz. No os asustéis, hija Mía. Vuestros científicos estarán perplejos. Serán las personas pequeñas quienes sabrán la verdad.

“Ahora, hija Mía, te sentarás y descansarás. Pero recuerda, el mensaje para el mundo es urgente. No quiero imponeros, hija Mía, la carga de conocer los resultados completos.

* El día miércoles 22 de junio, a las 10:15 horas, Jesús le exclamó a Verónica en una alocución: “Ella es la Estrella del Cielo.”

En la letanía de la Santísima Virgen María, Nuestra Señora es invocada como la Estrella Matutina, símbolo de su brillantez y preeminencia en el cielo.


CINCO VEN A LA SANTÍSIMA MADRE (front of message)

A través de los años y especialmente en semanas recientes, Verónica le ha suplicado a Nuestra Señora que se aparezca a otros peregrinos para que ellos, también, puedan disfrutar del sabor anticipado del Cielo. Verónica sabe perfectamente bien que tal experiencia religiosa profunda le daría más credibilidad al Mensaje y resultaría en un mayor apoyo, comprensión y compasión para su difícil misión.

Nuestra Señora complace esta noche, informando que ha sido la voluntad del Padre Eterno en este momento “que no más de cinco tengan esta visión.” Sin embargo, Nuestra Señora profetiza en el Mensaje del 17 de mayo, 1986: “Vendrá el día cuando todos Nos verán.”

Con ésta en mente, parece muy adecuado que pongamos delante de ustedes una de las fotografías milagrosas más sobresalientes que existen hoy en día.”

FIN